Ciudad de México.- La indagatoria está abierta y todavía no es definitiva, a la espera de que las autoridades logren acreditar la transferencia de recursos financieros del capo a la actriz. Una de las vertientes de la indagatoria es determinar si los vuelos privados que hizo Kate del Castillo a México fueron pagados por Joaquín El Chapo Guzmán o por uno de sus socios, ya sea mediante transferencias a las cuentas bancarias de la actriz o a las de los otros pasajeros que la acompañaron.
Se conocen varias reuniones entre Kate del Castillo con Andrés Granados Flores, el abogado de Joaquín El Chapo Guzmán para afinar sus planes de negocios, como el interés del Chapo en invertir su dinero en empresas de Estados Unidos, una de ellas con registro y operaciones en Delaware.
La posibilidad de que Kate del Castillo y Guzmán Loera cerraran ambos tratos —el de la película y el de la empresa en Delaware, famoso por otorgar beneficios fiscales a las instituciones financieras— está bajo investigación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El reporte de las autoridades indica que los acuerdos entre Kate del Castillo y Joaquín El Chapo Guzmán podrían constituir una violación a la Ley de Designación de Traficantes Extranjeros en Estados Unidos, la cual prohíbe a ciudadanos estadounidenses realizar cualquier tipo de negocio con líderes criminales que ha sido incluidos en las listas de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Kate del Castillo recibió la nacionalidad estadounidense el 28 de septiembre de 2015, es decir, cuatro días antes de que viajara de California a México para conocer a El Chapo. Las sanciones podrían incluir al actor Sean Penn. De comprobarse dichos delitos, las autoridades estadounidenses podrían enjuiciar a la actriz.





