Ciudad de México.- Un saldo de 12 refugiados sirios e iraquíes muertos por ahogamiento, dejó la volcadura de la barca en la que viajaban en el brazo de mar que separa las costas turcas de la isla griega de Lesbos, reportaron medios de Turquía.
De acuerdo con las autoridades, unos pescadores vieron varios cadáveres en el agua y dieron aviso a la guardia costera de Turquía, informó la agencia privada turca Cihan.
Las patrullas marítimas turcas rescataron a 25 personas con vida, entre ellas una mujer con hipotermia que fue ingresada en un hospital.
PLAYA. También fueron recuperados 12 cadáveres, pero el número de muertos puede aumentar, dado que, de acuerdo con los sobrevivientes, alrededor de 50 personas viajaban en la barca.
Según el relato de sobrevivientes, el grupo de refugiados había partido de una playa del municipio de Foça, a 50 kilómetros al norte de la ciudad turca de Esmirna, separado de la isla griega de Lesbos por un brazo de mar de unos 32 kilómetros.
Las costas de la provincia de Esmirna son uno de los escenarios más habituales de naufragios.
RESCATES. En 2015 la guardia costera de Turquía salvó a 24 mil personas en esta zona, de un total de 86 mil refugiados o inmigrantes indocumentados rescatados por las patrullas turcas en el Mar Egeo durante ese año.
Los temporales y las nevadas en el oeste de Turquía de los últimos días no han interrumpido las travesías y desde comienzos de año ya se han registrado varios naufragios, con más de 30 muertos en la jornada más trágica.
Un sobreviviente identificado como Yusuf Ali, un iraquí de 31 años, dijo a la agencia Anadolu que su esposa e hija murieron ahogadas. “El agua comenzó a entrar al barco y no logramos detenerla y la embarcación volcó”.
ANTECEDENTE. Turquía acoge a 2.2 millones de sirios y 300 mil iraquíes que huyeron de la guerra en sus respectivos países, y se ha convertido en el principal punto de partida de los migrantes que tratan de alcanzar Europa para rehacer sus vidas.
A pesar del frío e incluso con clima extremoso, miles de personas se aventuran cada día en las aguas del mar Egeo, previo pago de miles de dólares, para alcanzar las islas griegas, puerta de entrada en Europa.





