Ciudad de México.- En la semana en que el América se autonombra “Campeonísimo”, es “Humilladísimo”, por un Pachuca que no fue tan superior en la cancha, pero que se llevó la victoria en patio ajeno por 1-4.
El América cayó en el Azteca tras diez oportunidades francas de gol desperdiciadas. El poste, el conejo Pérez, cierto, pero principalmente la ineficiencia de sus delanteros multimillonarios.
En la victoria anotaron, por Pachuca, Ventura Alvarado en propia meta, al 19′, el argentino Franco Jara (28′), Hirving Lozano (87′) y Víctor Guzmán (92′). Rubens Sambueza descontó para los de casa, al 71.
Con este resultado Pachuca llega a siete unidades, mientras las Águilas se quedan sólo con tres puntos.
América permite que se burlen de él por la deficiencia en las marcas y en las anticipaciones. Paupérrima lectura del rival en jugadas y en mano a mano.
La afición reclama la cabeza de Nacho Ambriz, pero hasta dónde es culpable. Ayer, la responsabilidad fue de los indolentes y los timoratos de sus jugadores, con excepción de Rubens Sambueza.
Irónico que en el segundo tiempo, cuando pudo revertir su suerte, cuando hombres fuertes del área pudieron cambiar la tragedia por comedia, erraron la definición, más allá de que desperdiciaron embestidas por mala elección de la jugada o por abuso individual.
En su alineación las Águilas sólo contaron con dos mexicanos en la cancha, y la legión extranjera, deambula, aunque Oribe Peralta y Moisés Muñoz están en las antípodas de su mejor nivel.
Por eso es lamentable que América pierda el control absoluto de su propia cancha, incendiada por la apatía y la desidia de sus jugadores.
Difícil que Nacho Ambriz sobreviva a la acumulación de descalabros. Más allá de la forma respetable en la que las Águilas fueron eliminadas en Semifinales, el bochorno en la Copa Mundial de Clubes ayuda poco a la causa, porque la herida aún supura.
Duele y duele más en la semana de su proclama de Campeonísimo.
“Creo que no hay por qué encender alarmas, hace ocho días fuimos los mejores y ahora los peores; esto es futbol y así puede pasar”, dijo para su consuelo Sambueza.





