Diputados franceses aprobaron ayer la “ley de final de la vida”, que permite la sedación profunda para evitar el sufrimiento en enfermos terminales, pero que prohíbe la ayuda activa para morir a través de la eutanasia o del suicidio asistido.
El documento, acordado por el gobernante Partido Socialista (PS) y por la oposición conservadora de Los Republicanos (LR), fue adoptado por los diputados de la Asamblea Nacional, que lo turnaron al Senado, donde se espera que también sea acogido con un apoyo contundente.
La medida es apoyada por el 96 por ciento e los franceses, según un sondeo de BVA Orange, publicado en marzo del 2015 por la cadena “iTélé”.
SUFRIMIENTO. De acuerdo con el texto, esta iniciativa obligará a los médicos a aplicar la “sedación profunda y continua” a un paciente en fase terminal que lo solicite, definido como aquel con una “afección grave e incurable” con “pronóstico vital comprometido a corto plazo” y con un cuadro médico de “sufrimiento que resiste a los tratamientos”.
Los especialistas le retirarán así los medicamentos que le mantienen vivo artificialmente así como la nutrición y la hidratación, mientras que le seguirán administrando analgésicos para evitar que sienta dolor hasta la muerte.
Ese derecho existe ya en los centros médicos franceses, pero a partir de ahora se aplicará de manera “general y homogénea” y se le otorgará al paciente la última palabra.
RESPETO. El doctor deberá respetar su voluntad, redactada previamente, o la de una persona de confianza designada también de forma previa y por escrito por el enfermo.
Sucesor de leyes aprobadas en 1999, 2002 y 2005, el nuevo texto es fruto de la reflexión del diputado socialista Alain Claeys y del conservador Jean Leonetti, que resumió la nueva ley como la posibilidad de “dormir antes de morir para no sufrir”.
Debatida en diferentes foros desde otoño de 2012 antes de llegar este enero pasado al Parlamento, la ley es una promesa electoral del presidente François Hollande, que se comprometió a legalizar “una asistencia médica para terminar la vida desde la dignidad”.





