Ciudad de México.- Por primera vez desde su creación en 1945, la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, Holanda, juzga a un ex presidente, luego de que ayer inició el juicio contra el ex mandatario de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, por crímenes contra la humanidad en el contexto de la violencia postelectoral que vivió el país entre 2010 y 2011, y que dejó más de 3 mil muertos, en una sesión en la que el acusado se declaró no culpable de los cargos.
Gbagbo se sentó en el banquillo cinco años después de los hechos ocurridos en Costa de Marfil, entre diciembre de 2010 y abril de 2011, cuando quiso mantenerse en el poder, pese a haber perdido los comicios presidenciales frente a Alassane Ouattara.
Junto al ex mandatario marfileño, está acusado el que fuera su ministro de Juventud Charles Blé Goudé.
CARGOS. Ambos escucharon con tranquilidad los cuatro cargos de crímenes contra la humanidad de los que se les acusa —asesinato o intento de asesinato, violación, otros actos inhumanos y persecución— y a continuación se declararon “no culpables” ante la Fiscalía, los representantes legales de las víctimas y el juez Cuno Tarfusser.
Blé Goudé, que no dejó de tomar notas durante el juicio, agregó a su declaración que no reconocía al tribunal, mientras que Gbagbo se mantuvo firme durante la mayor parte de la diligencia.
ANTECEDENTE. Cuando Gbagbo no reconoció los resultados electorales de 2010 y rechazó entregar el poder, se generó en Costa de Marfil una fuerte crisis institucional y un brote de episodios violentos en los que murieron unas 3 mil personas, según datos de la ONU.
La fiscal general Fatou Bensouda, rechazó en su alegato inicial que el juicio tuviera motivaciones políticas y defendió la vasta cantidad de pruebas acumuladas contra ambos ex dirigentes marfileños.
Recordó que el objetivo del caso no es establecer quién ganó o debería haber ganado las elecciones celebradas en noviembre de 2010, sino descubrir la verdad sobre los hechos violentos.
Pidió al pueblo de Costa de Marfil que sea “paciente” porque su oficina “está investigando todos los crímenes que se cometieron”.
PERSECUCIÓN. “Tres mil civiles fueron asesinados en ambos lados. Este es nuestro primer juicio, pero no será el único”, advirtió.
En su exposición, la fiscal gambiana argumentó que, “cuando Laurent Gbagbo entendió en octubre que podía perder los comicios, organizó un plan para mantenerse en el poder, fuera como fuera”.
“Muchas personas fueron señaladas como objetivo por motivos políticos o étnicos”, recalcó.





