Monterrey, Nuevo León.- Senadores del PRI, PAN y PRD responsabilizaron al gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, más conocido como El Bronco, de los hechos violentos ocurridos en el penal de Topo Chico.
Los legisladores señalaron que hubo omisión en la seguridad del lugar y que el mandatario estatal ha actuado con soberbia y sólo se ha dedicado a “pontificar”, a promover su imagen en el extranjero, pero no a gobernar.
Los partidos en la Cámara de Diputados se sumaron a la condena por los trágicos acontecimientos en el penal de Topo Chico, en Nuevo León, y abrieron una disputa en la que el eje de sus críticas fue el gobernador Jaime Rodríguez, El Bronco, a quien “le quedó muy grande el saco y el cargo”, según acusó el coordinador panista Marko Cortés.
El presidente de la Cámara baja, Jesús Zambrano, del PRD, al inicio de la sesión plenaria, afirmó que los acontecimientos son consecuencia “de los arrebatos” del gobernador, que no tienen nada que ver con estar a la altura de un hombre de Estado.
Por su parte, luego de calificarla como la tragedia más grande en un centro de readaptación, la bancada del PAN en el Congreso de Nuevo León solicitó la renuncia de la directora del penal de Topo Chico y el control del Ejército mexicano tras el motín generado la madrugada del jueves.
En conferencia de prensa, encabezadas por el coordinador, Arturo Salinas Garza, solicitaron “la renuncia de la directora del penal, Gregoria Salazar Robles, y exigimos que la fiscalía anticorrupción investigue estos lamentables hechos”, señaló Salinas Garza.
Asimismo, el líder de la bancada del PRI en el Congreso de Nuevo León, Marco Antonio González, exigió a Jaime Rodríguez Calderón que suprima las giras los fines de semana para que “sea gobernador y deje de ser candidato”, ante los lamentables sucesos ocurridos en el penal de Topo Chico que, según la más reciente información, dejó como saldo 52 muertos y 12 heridos.
El Comité Ejecutivo Nacional del PRD, a través de su Secretaría de Políticas Alternativas de Seguridad Pública, acusó que estos hechos violentos son una muestra clara de la ingobernabilidad, poco control y falta de interés del gobernador Jaime Rodríguez, quien de manera tardía reaccionó para poder tomar control de la situación, acusó.
VIGILANCIA EN GUERRERO. El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, dio a conocer que, junto con la federación, se han implementado acciones estratégicas para mantener una vigilancia rigurosa y seguridad penitenciaria máxima en los penales del estado, a fin de que no suceda un hecho como en la cárcel de Topo Chico en Monterrey.





