Ciudad de México.- No hay de otra. O le ponen remedio en el América a la absurda y constante indisciplina, o seguirán regalando resultados importantes. Nuevamente, en un partido que controlaban con una cómoda ventaja de 3-1 luego de venir de atrás en el partido, dos expulsiones y un gol de último minuto condicionaron el resultado ante la Máquina Celeste de Cruz Azul, que consiguió un vibrante empate a tres goles en la cancha de un Estadio Azteca a reventar.
Fue un encuentro emocionante en el que sin embargo, las Águilas acabaron con nueve jugadores y además, tras el tercer gol Celeste, se fueron a las regaderas Tomás Boy y Gerardo Torrado que estaban en la banca.
La Maquina dominó los primeros minutos del partido, con Guerrón, Vázquez y Rojas sobre revolucionados y tirados al ataque de manera frontal. Rojas forzó la primera jugada de peligro de los Celestes que alcanzó a desviar a una mano Moisés Muñoz, sin embargo, cuando corría apenas el segundo minuto de acción, Jorge Benítez tomó un balón que quedó a la deriva en el área de los locales, para con un fogonazo de derecha vencer a Moisés y abrir el marcador.
Más adelante, en una jugada sin mayor importancia, Muñoz salió lesionado y su lugar fue tomado por Hugo González.
Sin embargo, el América reaccionó y empezó a controlar el partido comandados por Oribe Peralta, Sambueza empezó a superar a Ariel Rojas y en el deseo de Tomás Boy de que su equipo hiciera el segundo, se olvidó de defender. Otra lesión, ahora de Benedetto, obligó a Ambríz a hacer su segundo cambio, entrando Quintero en su lugar.
América recuperó la velocidad y la media cancha con Cruz Azul cada vez mas agazapado. Esto forzó que el árbitro José Alfredo Peñaloza marcara un penalti a favor de las Águilas luego de que un balón que le pegó primero en la pierna, fuera luego al antebrazo de Mendoza, quien abrió la extremidad en una mano deliberada que sin embargo fue reclamada en serio por los de azul. Oswaldo Martínez lo cobró para igualar el encuentro.
Apenas se reanudaban las acciones cuando Pablo Aguilar tomó mal parada a la defensa, incluso a Corona quien no se comunicó con Julio Domínguez, para con un disparo más colocado que con fuerza para darle la vuelta al partido.
Al arrancar la segunda mitad el Cruz Azul mantuvo su esquema y en una estupenda jugada colectiva el América se desbordó y en una pared en las afueras del área con Rubens y Oswaldo, apareció Oribe Peralta que hizo un golazo para el 3-1.
No tenía ni un minuto en la cancha el Chaco Giménez que entró por Vázquez cuando acercó a la Maquina 3-2 con lo que reavivó el espíritu de los azules, sin embargo, William Da Silva y Darwin Quintero comenzaron los contragolpes del América que amenazaban con el cuarto de los locales. Cuando se veía más peligroso el cuadro de Ambriz vino una expulsión rigorista de Oribe por un supuesto codazo sobre el Maza Rodríguez.
Eso cambió la historia. Cruz Azul se fue con mayor tranquilidad al frente, incluyendo una jugada que pegó dos veces en el travesaño pero que no entró a la meta amarilla.
Ya con el partido calientito, también Quintero se fue a las regaderas por una durísima entrada sobre Mendoza, con lo que se quedaron con 9 los de Coapa, lo que dejó el camino abierto para que la Máquina se fuera con todo, y el resultado fue el gol del empate por conducto de Rojas en tiempo de compensación, lo que provocó una trifulca en la zona de bancas, donde Tomás Boy se hizo de palabras con Benedetto por lo que fue expulsado y atrás de él, Torrado.





