Si Magic Johnson hizo del baloncesto una obra de arte, y Michael Jordan un desafío a la física, Kobe Bryant tomó de ambos para convertirlo en un campo de batalla donde ganar es lo único que cuenta, más allá del dolor y la controversia.
Se dice que en cada generación nace un jugador que deja su marca en los demás, y así como Magic dejó la suya en Jordan y éste en Kobe, el astro de los Lakers sirvió de listón para muchas de las actuales estrellas de la NBA, desde Kevin Durant hasta Stephen Curry.
“Nunca va a existir otro Michael Jordan de nuevo. Pero tampoco nunca habrá otro Kobe Bryant de nuevo”, aseguró Ron Harper, asistente de los Detroit Pistons, y quien jugó con ambos astros en los equipos de Chicago y Lakers que ganaron varios campeonatos.
“Kobe es lo más cerca que alguna vez vamos a ver de MJ (Michael Jordan)”, asegura Harper.
“Kobe podía manejar el balón, podía disparar desde cualquier lugar en la cancha, podía pasar. Y eso era todos los días. Cada día. Esa es la diferencia. Si Shaq (O’Neil) y él hubieran permanecido juntos, realmente creo que habrían ganado seis o siete títulos. Realmente lo creo”, afirmó Harper.
Un Kobe obsesivo
Los que le conocen de cerca dicen que, en sus buenos tiempos, antes de que las lesiones le acosaran, la rutina diaria de Kobe en el descanso de temporada casi era más agotadora que los entrenamientos diarios con los Lakers, cuando estaba en plena campaña.
Se levantaba a las 5 de la mañana e iba al gimnasio por cuatro horas. Luego de un descanso, pasaba otras tantas horas viendo videos de jugadas suyas, de Jordan, Magic y otros grandes, y de los partidos de los Lakers. Cerraba el dia con una tanda de tres horas de nuevo en el gimnasio, en las que realizaba cientos de tiros desde todas las distancias.
En sus primeros tiempos, el triunfo era lo único que contaba para el joven Bryant. Pero su ego era tan alto, que inevitablemente se reflejaba en la cancha, en el egoismo episódico de sus tiros.
Cuenta Harper que un día, mientras almorzaban en un restaurante en Los Ángeles, Kobe le hizo montones de pregunta para conocer la rutina de trabajo de Jordan.
“Le dije que MJ cada temporada se aparecía con algo nuevo, que había perfeccionado en las vacaciones. Una vez fue un tiro en suspensión, una finta, una clavada, un pase o su tiro de tres, y Kobe empezó a hacer exactamente lo mismo”, apuntó Harper.
(Agencias)






