Brasilia, Brasil.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, acusó a los impulsores de su proceso de destitución en el Congreso de querer llegar al poder para sustraerse a las acusaciones de corrupción que pesan sobre ellos mismos.
“Quieren condenar a una inocente y salvar a corruptos”, afirmó Rousseff en una página publicada este sábado por el diario Folha de Sao Paulo.
“¿Será que quienes lideran el golpe permitirán que el combate a la corrupción continúe? ¿Cuál es su legitimidad?”, se preguntó Rousseff, que en los últimos días acusó a su vicepresidente, Michel Temer, y al jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, de ser “el jefe y el subjefe” de una conspiración en su contra.
Cunha es una polémica figura de la política brasileña, acusado ante la corte suprema de haberse embolsado millones de dólares procedentes de las redes de corrupción de Petrobras y sospechoso de haber escondido el dinero en cuentas en Suiza.
El político evangélico niega esos cargos y da largas a una Comisión de Ética de la Cámara que le acusa de haber mentido respecto a sus cuentas en Suiza.
(Con información de La Jornada)






