Satisfechos, pero sin confiarse por la ventaja de 2-0 sobre los Tigres, en el que fue el primer encuentro por el boleto al Mundial de Clubes en Japón, regresaron los jugadores del América a la Ciudad de México. Ricardo Peláez, vicepresidente deportivo del club americanista, sabe que el que consiguieron en el estadio Universitario es un marcador engañoso, el cual puede cambiarse en tan sólo un par de minutos.
Entrevistado en el aeropuerto capitalino, Ricardo recordó aquel partido en la final de 20013 ante La Máquina del Cruz Azul, en el que las Águilas perdían por 2-0 en el minuto 88. “Entonces llegaron los goles de Aquivaldo Mosquera y el portero Moisés Muñoz para empatar el marcador en el minuto 90. Después se darían los tiempos extra” y el triunfo amarillo desde el manchón de los once pasos.
“Esto puede revertirse de un momento a otro y hay que estar concentrados, muy ordenados y muy conscientes de que no hemos ganado todavía nada”, expresó el directivo.
El conjunto de Coapa se traslado ayer, del aeropuesto a sus instalaciones, a fin de hacer trabajo regenerativo ya que el sábado enfrentan a los Diablos del Toluca en un partido que podría darle al América el boleto a la liguilla.
Peláez comentó que es probable que el defensa Paul Aguilar no vuelva a jugar debido a que prefieren llevarlo poco a poco. Paul se recupera de un microdesgarre en un muslo. También dijo que podría haber rotaciones por cansancio.
(Agencias)






