Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Antes de ser aprobadas las reformas para incorporar el delito de feminicidio en el Código Penal de Tamaulipas, la Diputada María del Rosario Meza García, llevó a la tribuna del Congreso, el testimonio que le hizo cortar su voz.
Con voz entrecortada, la legisladora Meza García, argumenta cómo un un homicidio contra una mujer se debe clasificar como feminicidio.
“Hoy alzamos la voz por aquellas mujeres que murieron en el anonimato, por aquellas a las que les llegó tarde la justicia, por las muertas de Juárez, por las muertas del Estado de México, de Chiapas, por Lourdes García Gallardo, mi tía”.
El pleno del Congreso, estaba apunto de incorporar las sanciones y las figuras que se tendrán que dar para tipificar el feminicidio.
La legisladora, no dejó a discusión el tema con su testimonio.
“Ella a quien en su domicilio tras haber vivido durante años en un ambiente hostil de violencia familiar, desafortunadamente no le alcanzó la vida para liberarse de esas ataduras.
El haber auxiliado a mi tia en su lecho de muerte, el presenciar esa saña con la cual su esposo la asesinó con un objeto punzocortante y hacerlo en una parte de su cuerpo donde tenía la seguridad que con ello acabaría su vida, eso, eso lo hace diferenciarse de un homicidio común, porque representa odio, lleva consigo la consigna de acabar con su vida por celos, por un maltrato físico reiterado durante muchos años, que concluye de una manera lamentable, la muerte de una persona”.
La Diputada María del Rosario Meza, se mantuvo hasta donde pudo, su voz entrecortada reflejó como se removieron sus recuerdos de esos hechos de violencia y argumentó.
“Por ello es que tienen que tipificar estos delitos como feminicidios, y aplicar lo que en derecho corresponda, con todo el rigor de la ley, porque no se puede permitir que existan más historias como esta”.
Dijo que, quienes “hemos vivido de manera cercana a través de familiares o amigos, historias como estas”, saben el grave daño que deja un feminicidio y aseguró que con ello deja en desamparo en muchas ocasiones a menores de edad, y que lamentablemente en diversos casos llegan a ser testigos de este tipo de aberraciones.
“La importancia de que un homicidio se tipifique como feminicidio, va más allá de nuestros derechos como mujeres, se trata de un acto que por naturaleza es reprobable, porque representa un odio hacia la mujer por su condición, representa la ira que se descarga contra un ser humano, que por su condición biológica se encuentra en desventaja si de fuerza bruta hablamos”.






