Ciudad Victoria, Tamaulipas.- De pronto, en la sede del PRI estatal llegaron las caras largas, las miradas perdidas.
Había respuestas optimistas a lo que estaba trascendiendo. El PRI estaba perdiendo la elección después de 86 años. Baltazar Hinojosa estaba derrotado en las urnas.
Los priistas se resistía a creer cada minuto que pasaba. Después de las seis de la tarde, el Presidente del PRI Rafael González había dicho que les favorecía la votación a Baltazar, ya no salió a decir nada.
Desde las dos de la tarde estaba concentrado en las oficinas del ICADEP. Fueron habilitada como el Búnker de los priistas.
Nadie entraba ni salía sin autorización.
El PRI tenía habilitada una sala de prensa y montó un escenario para celebrar y festejar. Los técnicos se apuraron en tener todo listo. De pronto llegó la orden. “Dejen de hacer pruebas, nos vamos”.

A las 8:30 de la noche, Baltazar daría un posicionamiento, se arrepintió.
Solo salió al encuentro con las mujeres que lo apoyaron. Su voz parecía firme, pero su rostro decía lo contrario.
Ya no habló con nadie más en el exterior. Regresó al Búnker. Después una de las mujeres influyentes en la campaña salió invitar a las Magnolias que se retiraran. “Nos vemos en la casa de campaña”.






