Luego de este serio revés que sufrió el Partido Revolucionario Institucional (PRI) el pasado 5 de junio, donde los dejaron olfateando el polvo como en las carreras de caballo, deben de bajarse de la nube, volverse más humildes, sencillo y no arrogantes, prepotentes, como en los últimos años se habían caracterizado.
Sin embargo, hoy tienen la oportunidad de elegir al próximo líder estatal del tricolor en Tamaulipas y que este sea por el método de consulta a la base; es decir que sean los verdaderos priistas de Tamaulipas quien metan las manos en este proceso y no todos esos albenedizos que de unos años para acá se arrimaron al partido.
Deben, sin duda alguna escoger al mejor hombre o mujer y que no sea ya por dedazo o consejo político, sino repito, por los verdaderos priistas y no esa bola de junior que le han hecho tanto daño al partido; es decir sólo por ser hijos de papi se sienten la mamá de la gallina de los huevos de oro.
No, señores y señoras priistas, tienen en sus manos, repito los verdaderos priistas, no simuladores de sacar una verdadera dirigencia estatal y quien la encabece sea una persona con alturas de miras, con el fin de que haga un trabajo serio y responsable, pero sobre todo que baje a tierra firme, porque hoy el voto verde ese que se da en la tierra, les dio una bofetada con guante blanco, pese a tener como organización la CNC en Tamaulipas.
En esta elección, a quien le dieron la espalda y le pegaron una puñalada trapera, no fue a las siglas del PRI, sino a la persona; es decir a Baltazar Hinojosa Ochoa quien por cierto, hoy quiere manejar los hilos del partido quiere imponer a su gente y quedarse con la coordinación de la fracción priista en la Cámara de Diputados en México.
Ven la tempestad y no se hincan, es de eso muchos priistas están cansados de las decisiones centrales, sino deben de hacer un censo de cuantos son y sobre ellos hacer una consulta para elegir al presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en la entidad, no sin antes hacer propuestas claras y concisas de hombres y mujeres que verdaderamente quieran al partido y no como muchos que hicieron de él un rehén y hoy las consecuencias ahí las tienen.
La consulta es una buena opción y no hacer lo de siempre, los métodos deben de cambiar y los estatutos de ese partido, los cuales han fenecido desde hace varios años, entonces renovar no cuesta, pero si duele para todos aquellos que se sirvieron y a manos llenas de las siglas del partido, hoy esas siglas los necesita, bueno si son priistas de hueso colorado.
Se habla de dos por el momento, uno es Edgar Melhen, actual diputado federal y otro que también levanto la mano es, Heriberto Ruiz Tijerina, quien es diputado local y si no hay más, pues que con ellos se haga la consulta y evitar los métodos tradicionales que se consideran caducos para estos fines.
La limpia debe ser desde raíz, no deben dejar nada que lastime o se vuelve a convertir en un partido de más de lo mismo, sino que debe de sentar las bases para salir de ese atolladero en que se encuentra el PRI de Tamaulipas y que los ciudadanos tamaulipecos, es dieron un “ya basta” a lo mismo.
Ante esta muerte política del PRI, los que se han servido por años de él, como de los cargos públicos que han ostentado, esta vez le deberán de regresar algo a su partido, porque dicen que ha árbol caído todos quieren hacer leña. No dudo que muchos y muchas lo estén pensando.
En fin, veremos si con esta sacudida despiertan y se ponen las pilas o de plano seguirán igual, con los mismos métodos, las mismas gentes; es decir seguir haciendo más de lo mismo que es lo que ocasiono que perdieran la mayoría de Ayuntamientos, el Congreso del Estado y lo más grave, la gubernatura que la habían conservado por 86 años.
Por es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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