No fue la actuación más aseada, hubo fallas puntuales en defensa, pero la Selección Mexicana mantuvo la marca perfecta en la era de Juan Carlos Osorio y, además, ya se instaló en los Cuartos de Final de la Copa América.
Un gol con el sello del casi histórico Chícharito Hernández y la aparición de su relevo, el héroe de Wembley, Oribe Peralta, bastaron para lavar la expuesta fragilidad defensiva que, de tratarse un rival más poderoso, pudo dar otro destino al juego.
Fue un inicio lento, sin mayores emociones, de estudio entre los dos rivales. Jamaica obligado por mantenerse con vida en el torneo y México por el historial de enfrentamientos ante los caribeños.
Un centro pasado de Raúl Jiménez desde la derecha fue tomado por Jesús Manuel Corona en el callejón izquierdo del área y lo cacheteó a la llegada de Javier Hernández, quien remató de cabeza a segundo poste para abrir el marcador.
Fue el tanto 45 de Javier Hernández en la Selección Mexicana, para colocarse a uno del goleador histórico del Tri, Jared Borgetti.
Apenas fue la primera que tuvo México y apareció el sello de la era de Juan Carlos Osorio: la contundencia.
Pero Jamaica no se plantó como un rival sencillo en el primer tiempo. La más clara fue al 35’, cuando Joel McAnnuf tuvo un disparo a modo, pero su zurdazo fue tapado con Yasser Corona.
Poco después, Héctor Moreno perdió un balón en zona defensiva, que derivó en un tiro a bocajarro de Michael Hector que tapó Ochoa con gran gala de sus reflejos.
Al regreso del descanso, Osorio modificó su parado táctico a 4-3-3 y el Tri se vio más cómodo, con más posesión y llegada, además de darle menos oportunidades a los jamaiquinos.
Conforme pasaron los minutos, el duelo se tornó de ida y vuelta y poco antes del 70’, Clayton Donaldson tuvo un par de oportunidades por pestañeos de la defensa tricolor.
Con un cuarto de hora por jugar, Hirving Lozano, quien ingresó de relevo por el Tecatito Corona, desbordó por izquierda y su toque de tres dedos buscando a Hernández fue cortado por el guardameta. Se ahogó el grito del gol 46.
Y anoche no fue, porque al 79’, Oribe Peralta ingresó en lugar del Chícharito. Pero pudo haber sido, porque el mismísimo Cepillo puso el segundo: Lozano volvió a desbordar, falló en la conducción y la dejó a Héctor Herrera, quien falló al perfilar el disparo y se la puso a Peralta, para que éste pegara un calcetinazo de zurda que entró a segundo poste. Así como se leyó, al Tri de Osorio le sobra suerte.
El lunes México se jugará el liderato del grupo, para el que sólo le basta un empate ante Venezuela y con eso evitar, tentativamente, un cruce temprano contra Argentina.
(Con información de La Razón)






