Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A su regreso al Congreso del Estado, el pleno del Poder Legislativo ‘le arrojó en su cara’ al Diputado Alfonso de León, todas las iniciativas que había propuesto y no procedieron o quedaron sin materia.
En respuesta el legislador acusó: “En este Congreso impera el revanchismo y la impunidad”.
Por más que defendió sus iniciativas, la mayoría les desecho en el pleno
De León Perales, regresó este día al pleno del Congreso junto con otros legisladores del PRI y PRD que fueron candidatos en la pasada elección y perdieron en las urnas.
El diputado independiente, criticó al Congreso el rechazo a una iniciativa que crea la Ley de Salud Mental en el Estado de Tamaulipas y aseguró que hay una infraestructura hospitalaria “sólo en la imaginación del Secretario de Salud” Norberto Treviño García Manzo.
Hubo una segunda participación del legislador, después de que el pleno declaró improcedente una iniciativa adicional del Diputado.
“Pierdan el miedo Diputados, el miedo es una herramienta del diablo”.
La agenda de proyectos improcedentes, continuaron contra el legislador porque al menos eran los dictámenes rechazados.
“Por favor diputados, ustedes no iban a gastar nada”, reclamaba Alfonso de León cuando se declaró improcedente proponer al gobierno del Estado y municipios de la zona sur, el establecer un sistema de transporte de pasajeros denominado “Tren Ligero del sur de Tamaulipas” con una inversión de 17 mil millones de pesos.
Cuando parecía todo estaba terminando, el diputado Ricardo Rodríguez Presidente del Congreso, anunció la iniciativa para declarar “sin materia” a un dictamen más del Diputado Alfonso de León.
De plano, no era el mejor día para el Diputado y nuevamente regresó a la tribuna.
“No es justo y es bastante temerario que, ha quedado sin materia, dejar sin rescatar la restauración del edificio histórico de la Preparatoria Federal por Cooperación “José de Escandón” ubicada en la Zona Centro de Reynosa.
En cambio reclamó que sí se pudieron gastar millones de pesos en la remodelación de la casa Filizola, en ciudad Victoria y propiedad de “una familia de origen Italiana, pero los Reynosenses no somos importantes, no somos Italianos”.






