Siguiendo con los lineamientos oficiales, el Tribunal Electoral del Estado inició con la recepción de quejas, impugnaciones, denuncias, tomatazos y lo que no, para los resultados emitidos por el sufragio popular este cinco de junio.
La victoria panista fue contundente en toda la República. Sin embargo, el Partido Revolucionario Institucional buscará impulsar la impugnación de los resultados en Veracruz, Chihuahua, Durango Quintana Roo, Puebla y hasta Tamaulipas.
Los argumentos de la impugnación por parte del Comité Nacional tricolor son de que existe suficiente evidencia cualitativa y cuantitativa para revertir o anular los resultados en varios niveles electorales de las entidades mencionadas.
Para algunos politólogos y expertos en la materia, este movimiento sería un acto de desesperación del actual dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones Rivera, por recuperar algo de prestigio después de la derrota hace un par de semanas.
Lo cierto es que el PRI tiene un largo historial de capaces y preparados equipos legales que inspeccionarán cada elemento que se les facilite con lupa, microscopio atómico y equipos de Imagen por Resonancia Magnética. No sorprende a nadie que tras un tropiezo de esa magnitud se desplieguen las fuerzas especiales de cuello blanco para encontrar alguna debilidad que puedan explotar.
En el caso de Tamaulipas, van poco más de 30 los recursos presentados para la impugnación de los resultados electorales, por diferentes partidos; 17 de ellas fueron hechas a los resultados de alcaldías. El resto, a diputaciones.
De la bancada priista, resalta la impugnación a las alcaldías de dos municipios de suma importancia para la consolidación territorial: Nuevo Laredo y Reynosa. En el primero se compitieron la silla Enrique Rivas, del PAN, y Héctor Canales, del PRI-PVEM-Panal. En el segundo, Maki Ortiz y Neto Robinson.
La importancia política de estos dos municipios es evidente: Son frontera, cruce principal de turismo, industria, mercado y salud. Numéricamente, Reynosa es el municipio más poblado de Tamaulipas; cualitativamente, Nuevo Laredo es un bastión de la clase empresarial.
De consolidar el gobierno municipal, el PRI sería capaz de condicionar esas ventajas al gobierno estatal por beneficios de toda índole en los procesos venideros, así como en las decisiones legislativas, concesiones públicas y privadas, etc cétera.
Esa es la forma política del quid pro quo: Tú me ayudas, yo te ayudo. Tú tienes la gubernatura, pero yo tengo los puertos de Matamoros y Tampico. Tú eres el rostro del Estado, pero yo controlo los cruces de Brownsville, Pharr y Laredo. Tú tienes los programas de salud, yo tengo el poblado médico de Nuevo Progreso. Y si algo sale mal, ¡no me culpes a mi! Tú eres el Gobernador. Por ahí más o menos van los tiros.
Hablando de Reynosa, este viernes se celebra la primera Marcha por la Diversidad Sexual en la urbe fronteriza. A nivel internacional, las comunidades LGBT se han abierto camino entre la discriminación, el odio y la violencia, para ser recibidos por la sociedad común.
Hay muchos mitos acerca de esta comunidad, pero no expresaré ninguno de ellos, ya que les tengo mucho respeto. Es ese mismo respeto el que me lleva a expresar una verdad sobre la población lésbico-gay, bisexual y transexual: Ellos y ellas no quieren ser especiales. Quieren ser parte de la sociedad común, ser tan cotidianos como cualquiera.
Lo que desea la comunidad LGBT es ser tan común y cotidiana como un coche que pasa por la avenida o el sol que se asoma cada mañana desde el oriente. Por eso marchan así: Para que la gente sepa que existen, que son seres humanos comunes y corrientes, que gozan de los mismos derechos que los heterosexuales y se ajustan a las mismas responsabilidades de la sociedad civil tamaulipeca.
En resumen, lo que la sociedad LGBT quiere es que, cuando una pareja de hombres se besan en público, despierten la misma ternura que una pareja heterosexual, sin escándalo, sin morbo, sin repudio o condescendencia. Porque, al final del día, lo que todos queremos, hombres o mujeres, gays o heterosexuales, transexuales o bisexuales, es que no nos estén dando lata y nos dejen en paz.
Adendum: El Papa acarició un tigre. Su Santidad acudió al circo y apapachó a uno de esos feroces animales, celebrados mundialmente por su poder y su destreza sin igual. La fotografía es de lo más conmovedora, pero la supera el mensaje de Su Santidad a los artistas circenses: “¡Ustedes hacen grandes cosas! ¡Ustedes son artesanos de la fiesta, de la maravilla!”. Estas palabras hacen referencia a una cuestión espiritual bella y emocionante: La capacidad inocente de reír y ser maravillados por hechos asombrosos. “Sean como niños y heredarán el Reino de los Cielos”, dijo El Maestro cuando vino al mundo. Y ser como un niño no es prevenir la pérdida de la inocencia, sino preservarla mediante la risa, el llanto, el amor y la misericordia. El Papa acarició a un tigre y yo acaricio a mi gato cada noche al llegar a casa. El poeta Víctor Hugo dijo alguna vez que “Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre”. Es una maravilla saber exactamente cómo se sintió el Papa en ese momento.
Contacto
Correo: [email protected]
Facebook: Jorge T. Zertuche





