Tras un juicio secreto, un tribunal chino condenó hoy a cadena perpetua al que fuera ‘mano derecha’ del ex presidente Hu Jintao, Ling Jihua, el último ‘tigre’ o alto cargo del Partido Comunista (PCCh) en caer en la campaña gubernamental anticorrupción.
“Acepto todos los cargos y me pliego a la sentencia”, dijo Ling Jihua en su declaración final, en la que admitió su culpabilidad y rechazó apelar el fallo, según la agencia oficial Xinhua.
El Tribunal Popular Intermedio Número 1 de Tianjin, a unos 200 kilómetros de Pekín, le consideró culpable de aceptar sobornos, obtener ilegalmente secretos de Estado y abusar de su poder, delitos de los que fue acusado formalmente por la Fiscalía Popular Suprema el pasado mayo.
El juicio se celebró hace casi un mes a puerta cerrada, debido a la acusación de posesión ilícita de secretos de Estado, explicó hoy Xinhua, en la misma línea que han seguido casos anteriores relativos a otros altos cargos.
Según la agencia oficial, un Ling afligido aseguró en su declaración que “el juicio quedará grabado” en su memoria, tras describir el proceso como “meticuloso, racional y civilizado”.
El otrora mano derecha de Hu también mostró su agradecimiento a la corte, la Fiscalía y a sus dos abogados, una actitud servil que la Justicia china suele premiar al atenuar la sentencia.






