Ha pasado ya un mes, donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tamaulipas, no solo perdió la gobernabilidad del Estado, sino todo lo que implica perder una elección estatal, donde entregaron al Partido Acción Nacional, la gubernatura, el Poder Legislativo y la mitad de presidencias municipales y pese ello, siguen manteniendo en el CDE del partido a Rafael González Benavides.
Esto es ya un absurdo, máxime que el vividor del PRI y de la política, hoy ex líder nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones Rivera, presentó su renuncia al cargo, luego de que perdió siete de las 12 gubernaturas el pasado cinco de junio, en tanto, el PRI del todavía en manos de González Benavides, no sólo perdió el Estado, sino hasta los colores, verde, blanco y rojo.
Urgente que haya el cambio en la dirigencia estatal del PRI en el Estado, luego de que nunca van a digerir esta derrota en Tamaulipas, ha sido dolorosa, no porque sientan los colores, sino los inmensos negocios que tenían y que deseaban conservar, pero nunca pensaron que los vientos de cambio y eso de que se van, se van, les hicieran mucho daño al partido y al gobierno en turno en esta campaña política electoral.
Por lo pronto, el nuevo líder estatal del PRI en Tamaulipas, debe ser no de lo mismo y que llevó a la derrota, sino debe ser una persona con arraigo, peso político, que tenga algo de mano izquierda y no que la derecha la estire, sino más bien, alguien que saque de ese atolladero al PRI, sino las cosas seguirán igual y el partido, estará a merced de unos cuantos, como actualmente está.
Rafael González, ya debe de renunciar, no debe de esperar a que de México le den línea, sino que deben de elegir los priistas de Tamaulipas, no la cúpula de siempre, estos deben ser sacados del tricolor, no sólo de Tamaulipas, sino del propio CEN del partido, ya que solo se ha convertido en una agencia de colocaciones y nada más.
Es ya un mes y el PRI no da color, siguen con su amargura que no ha sido superada, porque es fecha que no lo creen que perdieron todo el Estado de Tamaulipas, que hoy los panistas les pintaron la cara y otras cosas más de azul y blanco y que al menos por seis años en lo que se refiere a la gubernatura así la traerán.
Eso sí, si no hay un cambio profundo en el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tamaulipas, será difícil que recuperen el poder que por 86 años tuvieron y que hoy no pudieron mantener, donde la prepotencia, la arrogancia, los junior, el cuatachismo, el compadrazgo y los malos candidatos, hicieron que el PRI con Baltazar Hinojosa perdiera.
Se habla de Heriberto Ruiz, Edgar Melhem, Enrique Cárdenas, Humberto Richaud y Efraín de León para dirigir al PRI, más no se ve ninguna mujer, el por qué lo desconozco, pero si sugiero que esta elección del partido, sea por consulta interna y se vote con la credencial del PRI y así saber cuántos son, porque ahora muchos se dicen priistas y el pasado cinco de junio votaron en contra.
Ha pasado un mes y ya es historia que el PRI perdió las elecciones en Tamaulipas, hoy solo les queda una pronta y rápida resignación, sino de lo contrario, el sufrimiento será mayor, hay que tomar las cosas como son y como se dice, la ropa sucia se lava en casa y no en la ajena, pero ni eso hacen.
En tanto, no se ve por donde el PRI tome el sartén por el mango, se les acabaron las ideas como elegir a un dirigente, ya los estatutos que tienen no dan para sacar adelante un proceso interno, en fin, no dan color y siguen con su amargura.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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