Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El obispo de la Diócesis de Ciudad Victoria, Antonio González Sánchez, expresó que la sociedad mexicana no está ni podrá estar preparada para acoger el concepto de que una pareja homosexual casada, críe a un hijo adoptivo.
Sin embargo considera que la iniciativa de EPN carece de visión en el contexto familiar
Señaló que el mandato presidencial de Enrique Peña Nieto, carece de la visión del contexto del núcleo familiar tradicional, que es esencial no tanto por una cuestión moral, sino por una cuestión reproductiva.
“Imagina que de aquí a diez, 20 años, haya más parejas homosexuales que heterosexuales. ¿Cómo será posible preservar la sociedad entonces?”, planteó el ministro.
Ahondó en que, en la cuestión de la adopción por parejas del mismo sexo, se debe tomar más en cuenta los derechos del niño o niña que será acogido por la pareja, antes que los derechos de la pareja misma.
Este planteamiento surgió de que el niño, en su desarrollo psicosocial, requiere de una figura paterna varonil y una figura materna femenina, elementos que no están presentes en una unión homosexual.
“El niño es adoptado por una pareja gay, crece con ellos, los quiere, no tiene nada de malo, pero al empezar a ir a la escuela, verá que es diferente, que los otros niños tienen una mamá y un papá, eso puede afectar cómo se desarrolla, puede provocar graves conflictos de identidad”, estableció.
En su disertación, el Obispo apoyó el pronunciamiento del Papa Francisco sobre la humildad y tolerancia hacia los miembros de la comunidad Lésbico-Gay, señalando que la Iglesia Católica no condena en ninguno de sus preceptos la homosexualidad.
Sin embargo, admitió que ha habido múltiples casos de persecución o rechazo por miembros religiosos, a causa de ignorancia o fanatismo nocivo impulsado por líderes que ignoran el fundamento primordial del Catolicismo.






