La policía está analizando 170 horas de material grabado para reconstruir el ataque de un francotirador contra una manifestación en Dallas la noche del jueves pasado, en el que murieron cinco policías y nueve resultaron heridos, informó el jefe de la policía David Brown en una rueda de prensa.
Las nuevas cifras elevan el número de policías heridos. Antes se había hablado de cinco.
Los investigadores están descargando todas las imágenes de las cámaras que llevaban los policías desplegados así como de los vehículos policiales y cámaras de vigilancia de negocios y esperan poder reconstruir así el transcurso exacto de los hechos, explicó.
Un francotirador atacó a la policía al finalizar una protesta contra la violencia policial contra ciudadanos negros, tras la reciente muerte de dos ciudadanos.
El supuesto autor fue asesinado por la policía con un robot bomba después de atrincherarse en un garaje. Durante las negociaciones dijo a la policía que su intención era matar a policías blancos. La policía cree que actuó solo, pero se está asegurando de que nadie más estuviera implicado.
“Vamos a levantar cada piedra hasta que estemos seguros de que fue un autor en solitario”, dijo Brown. “Voy a asegurarme de que no hay nadie más que tuviera algo que ver con esto”.
Mientras, en Dallas se espera a Barack Obama, que acudirá hoy a un servicio religioso en recuerdo de las víctimas.






