Había una vez una ciudad que fue fundada en un valle bajo el pie de las montañas.
Era una ciudad destinada a ser la principal de la provincia sobre la que se fundó. Pero más que por una planeación por el empuje de su gente.
Había ciudades más antiguas destinadas a ser las mejores, pero ésta mediante tesón de sus pobladores, ubicación y acciones se convirtió en la más importante, al menos políticamente.
Cuentas que poco a poco fue creciendo. Lento, pero crecía y se convirtió en la caja de resonancia de lo que ya era una entidad federativa.
Entre una cosa y otra se estableció como la capital de esa provincia y generadora de trabajo. Era la caja de resonancia.
Ahí se han tomado las decisiones más importantes para el Estado.
En esa ciudad se proclamaron los mejores y se daban las grandes determinaciones.
Cuentan que la gente salía a la calle a tomar el fresco sentados en mecedoras sobre la banqueta y comían “pan con soda” hasta el anochecer.
Cuentan también que la gente podía andar en la calle sin miedo y seguros. Que lo único que los espantaba eran los perros que salían a ladrar cuando veían a alguien caminar.
Cuentan que había gobierno local y servicios públicos eficientes. Que la gente era bien atendida por su gobernante y que nadie se sentía abandonado.
Cuentan que en los parques y jardines estaban bien mantenidos, habían niños jugando, había mamás disfrutando de sus hijos y estaba lleno de gente que salía a divertirse.
Dicen los que saben que era una ciudad con calles transitables y camellones en buen estado. Sin basura en la calle y con luminarias sin focos fundidos.
Hay quien asegura que era una de las localidades más seguras en el país. Es más, hay versiones que aseguran que mucha gente hasta dejaba la puerta de su casa abierta para dormir más fresco.
Es más, dicen, que algún día contó con una autoridad.
Cuentan, pues, que una vez fue una ciudad amigable y limpia.
¿En qué momento fallamos como sociedad para merecer la ciudad que tenemos actualmente?
EN CORTO
UNO.- Tamaulipas quedó relegada de la gira que habrá de iniciar el flamante dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza. El nuevo “líder” del tricolor deja a un lado ésta y otras entidades que perdieron el cinco de julio. Mal inicio, por esos lugares es por donde debieron haber empezado.
DOS.- Insisten en el PRI que su nuevo dirigente debe ser joven. Pero ojo, puede haber viejos de 70 años con ideas vanguardistas y jóvenes de 30 con ideales retrógradas. La edad es lo de menos.
TRES.- Hasta agosto vendrá la convocatoria de ese partido para renovar su dirigencia estatal y muchos ya comenzaron a hacer campaña entre la militancia, misma que ahora sí será tomada en cuenta para elegir a su siguiente líder.
PREGUNTAS
¿Por qué Etienne Llano no regresó a su cargo como alcalde a saldar cuentas con aquellos que votaron por él hace tres años? ¿Por qué Etienne Llano no regresa a rendir cuentas? ¿A poco no tiene mucho que informar a la sociedad el alcalde con licencia?
DIMES Y DIRETES
La declaración de la semana: “¿Qué no habló español o qué?”: El secretario general del gobierno, Herminio Garza Palacios a un reportero.
Políticos en la red: El gobernador electo Cabeza de Vaca en Twitter (@fgcabezadevaca): “Felicidades a las y los medallistas de #Tamaulipas, participantes en la #OlimpiadaNacional2016 @CONADE #ON16”. Otros políticos locales en redes sociales se solidarizan con la tragedia en Niza, Francia, ¡háganme el favor!
PUNTO FINAL.- “El trabajo constante vence todas las dificultades”: Virgilio.
Twitter: @Mauri_Zapata





