El senador estadunidense Tim Kaine habló ayer en español durante su primer discurso como candidato demócrata a la vicepresidencia de Estados Unidos y prometió un paquete de reforma migratoria en los primeros 100 días de un eventual gobierno de Hillary Clinton.
Ante miles de simpatizantes, que llenaron la Arena de la Universidad Internacional de Florida (FIU), Kaine aseguró que comparte los valores de la comunidad latinoamericana en Estados Unidos y lamentó que la reforma migratoria lleve tres años en espera de ser aprobada.
“Cualquier persona que ame tanto a Estados Unidos merece estar aquí”, aseguró Kaine en un perfecto español, idioma que utilizó hasta en cinco ocasiones para articular frases en su discurso de
40 minutos, en el que agradeció a Clinton haberlo elegido como su compañero de fórmula.
Kaine criticó que la Cámara de Representantes, dominada por el Partido Republicano, no diera luz verde en 2013 a una reforma migratoria cuando el Senado había aprobado un proyecto bipartidista que regularizaba a cerca de once millones de indocumentados.
El senador por Virginia, quien de joven interrumpió sus estudios de leyes en Harvard para irse como misionero a Honduras, abrió su alocución con un saludo en español: “Bienvenidos todos a nuestro país, porque todos somos estadunidenses”.
Kaine, de 58 años, se presentó sonriente, se declaró admirador de Hillary Clinton desde la década de 1990 y lanzó severas críticas al candidato republicano Donald Trump.
“Desde Atlantic City hasta su llamada universidad, donde sea que vaya Trump deja un rastro de promesas rotas y vidas arruinadas”, aseguró el senador.
“No podemos darnos el lujo de dejar que haga lo mismo con nuestro país”.
Al elegirlo, la exjefa de la diplomacia estadunidense apostó más a su experiencia política que a su popularidad siguiendo un criterio que, según sus palabras, no siguen sus rivales republicanos.
El senador por Virginia “está calificado para ocupar ese puesto y liderar desde el primer día. Es un progresista al que le gusta concretar las cosas”, dijo Clinton al inaugurar el mitin.
Para Clinton el mitin de ayer fue como “un soplo de aire fresco” tras el mensaje de “miedo, ira y resentimiento” de la Convención Nacional Republicana, que terminó el jueves pasado en Cleveland, Ohio, y que proclamó a Trump como su candidato oficial.
En contraste, Kaine se presentó como un detractor de muros y partidario de puentes, en una alocución en la que alabó la diversidad de género, raza y preferencias sexuales.
El exgobernador de Virginia aseguró que “Estados Unidos no se construye con miedo, sino con valor, imaginación y determinación”.
Kaine se ganó a la multitud que reía y vitoreaba al hasta ahora desconocido senador por Virginia.
Al subir al podio, Kaine dijo: “Sé que para muchos de ustedes ésta tal vez sea la primera vez que me escuchan hablar. Y, seamos honestos, para muchos de ustedes ésta es la primera vez que escuchan mi nombre”.
Por otro lado, el senador es visto con escepticismo por liberales en el Partido Demócrata, a quienes no les gusta su respaldo al libre comercio y a Wall Street.
Clinton y Kaine realizaron su primer mitin oficial en Florida, uno de los estados más diversos y clave en las elecciones de noviembre próximo, en el que podrán votar a nivel nacional más de 13 millones de latinos.
Florida es el tercer estado del país con un mayor potencial de electorado latino, que representa 18 por ciento de los votantes elegibles, y al mismo tiempo es uno de los más diversos e indecisos.
El voto de unos 2.6 millones de hispanos en el estado del sol será clave para Clinton y Trump en su competencia por llegar a la Casa Blanca el próximo 8 de noviembre.






