Como ya hemos insistido, la política es de percepción y no de realidades, en estos momentos, el Partido Revolucionario Institucional se enfrenta a furiosos demonios, en donde coincidentemente no son de otros partidos, sino que las rebeliones son de sus mismos correligionarios y sobre todo, de aquellos que se sienten con derecho de tomar las riendas de los que queda de ese instituto político.
Hace varias semanas, corrió con insistencia la especie de que Baltazar Hinojosa Ocho, ex abanderado del tricolor, exigía para él o para su grupo compacto, la supuesta purificación de su partido, para tener mano en la hora de definir, tanto a los delegados federales, como para tener mano las primeras posiciones para las senadurías y/o en diputaciones federales en el empate de elecciones locales y federales del proceso electoral 2018.
No obstante que suena lógica la demanda de Hinojosa Ochoa, debido a los fuertes vínculos que tiene con los hombres del poder federal y con uno de los personajes más influyentes ante el Presidente de la República, como lo es el poderoso Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, tal parece que esta intentona, abrió las puertas del infierno, por donde están saliendo verdaderos demonios dispuestos a hacer sus “travesuras” y abortar esta misión.
Porque es obvio que en estos momentos, se está echando a andar toda una estrategia, tendiente a allanar el camino de quienes aspiran a la candidatura del PRI a la Presidencia de la República, por eso, se afirma que con la debacle que resintió el tricolor el pasado 5 de junio, el principal perjudicado fue Manlio Fabio Beltrones, al grado que tuvo que renunciar Ipso facto a la presidencia del CEN de su partido.
Pero al mismo tiempo, es indiscutible que ya sin ese enorme obstáculo para sus intereses, vemos personajes que de refilón se beneficiaron, pusieron en práctica una y mil argucias para “agandallar” el partido y colocar todas las piezas afines, para que con esta maquinaria, allanar el camino hacia el 2018.
Para tratar de aclarar el panorama diremos, que como todos sabemos, el nuevo líder nacional del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Ochoa Reza, le debe esa envidiable posición a su padrino político, Videgaray Caso, la historia que seguirá la podemos adivinar fácilmente, claro si se dejan otros de sus compañeros, que andan como hormigas coloradas y que tal parece, no se quedarán con los brazos cruzados, como es el caso del también poderoso Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien también quiere ser el número uno.
A como vemos las cosas, las piedritas en el camino que le están surgiendo a Baltazar, para evitar que cumpla con sus pretensiones, de acuerdo a los intereses de Videgaray, no son cuestión de la suerte, sino que es parte del llamado “fuego amigo”.
Por lo pronto, parece que ya se congeló, al menos hasta el momento, la ultra mega urgente remoción del pusilánime Rafael González Benavides, quien de manera evidente no solo demostró su ineptitud para liderar el PRI Tamaulipas, sino que no serviría ni tan siquiera para ser velador de un edificio público, parece que está inamovible, por la reyerta interna que vive ese partido.
Mientras se dan hasta con la cubeta, quienes se siente con el derecho, otros con la fuerza influyente de su cercanía con los más poderosos personajes políticos de nuestro país, así, como no queriendo, el buen Rafita, sigue asistiendo aunque sea a calentar la silla de su escritorio en el CDE del PRI, contando con la bendición de que sus emolumentos, le estarán llegando con seguridad, hasta la última quincena de septiembre.
Debido a estos motivos, por lo pronto, tal parece que tanto Baltazar Hinojosa Ochoa, como Alejandro Guevara Cobos, tendrán que retirarse con el bat al hombro, en espera que nuevamente sean llamados a la caja de bateo.
En Nuevo Laredo, se pronostica cambio de timonel en el PRI
Pasando a otro asunto, aunque relacionado con el Partido Revolucionario Institucional, aun cuando están ocurriendo situaciones, que se salen de todo precedente, se da como un hecho de que muy pronto, habrá cambio de timonel en el Partido Revolucionario Institucional de Nuevo Laredo.
Porque suena lógico que si durante el liderazgo de Viviano Vázquez Macías, hubiera ganado cuando menos, alguna de las 4 posiciones de elección popular en juego durante las pasadas elecciones, pudiera tener alguna posibilidad de mantenerse al frente del tricolor, pero con los resultado obtenidos, se descarta su permanencia y se augura que pronto le tocarán las golondrinas.
Ya que el Partido Revolucionario Institucional, prácticamente está en agonía, con dolencias de enfermedades crónico-degenerativas o incluso con síntomas de afección terminal, si no se pone al frente un verdadero especialista en resucitación, elementos que no se vislumbran por ninguna parte, porque al otrora invencible instituto, les faltó previsión para preparar cuadros competitivos para hacer frente al urgente control de la crisis.
Muchas personas se preguntan…Si sale Viviano, ¿A quién van a poner al frente del Institucional en Nuevo Laredo? Ahí se los dejo de tarea.
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