El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, intentó dar dejar atrás las polémicas de la semana pasada y relanzar su campaña con la presentación de un plan económico que promete “la mayor revolución fiscal” desde la Presidencia de Ronald Reagan (1981-1989) y aboga por reducir las regulaciones federales.
“Hoy comenzamos una gran conversación nacional sobre la renovación económica de EU.”, afirmó Trump en el inicio de su intervención en el Club Económico de Detroit (Michigan).
El plan incluye “rebajas de impuestos para la clase media” y “recortes masivos” de las regulaciones federales, e insistió en su intención de renegociar los acuerdos comerciales internacionales suscritos por Estados Unidos.
Recalcó, de nuevo, que de llegar a la Presidencia sacaría a EU inmediatamente del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y renegociaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Adelantó, en este sentido, su intención de romper con el Acuerdo del Clima de París alcanzado a finales de 2015, que busca frenar el calentamiento global, ya que, a su juicio, desalienta la inversión empresarial y la creación de empleo.
En concreto, Trump citó como principales medidas la eliminación del impuesto de sucesiones, la reducción de la tasa a las empresas estadunidenses a 15% desde el actual 35%, y la desgravación de los gastos por el cuidado de hijos.
Rebajaría y simplificaría también el impuesto individual de ingreso. De los siete rangos actuales, se pasaría a sólo tres: 12%, 25% y 33 por ciento.
Durante su discurso, que dio tras ser precedido por su candidato a la Vicepresidencia, el gobernador de Indiana Mike Pence, Trump fue interrumpido por manifestantes más de diez veces.
Sin embargo, el candidato eludió la confrontación y esperó pacientemente a que los manifestantes fueran desalojados de la sala por los agentes de seguridad.
Además, leyó íntegramente su discurso, algo poco habitual en el candidato.
Trump también anunció su equipo de asesores económicos un grupo que incluye a mucha gente que ya colaboraba en la campaña.
Incluye a John Paulson un multimillonario de los fondos de inversión de riesgo que se hizo rico apostando contra las hipotecas de alto riesgo cuando la economía se precipitaba a la recesión en 2007.
Otros integrantes son Tom Barrack, un empresario inmobiliario y amigo de Trump que ha recaudado fondos para un SuperPAC, y Steven Mnuchin un inversor neoyorquino que preside las finanzas nacionales de Trump.






