Si no hay clases, no habrá diálogo, dijo ayer el presidente Enrique Peña Nieto ante el cierre de escuelas en Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero y de algunos planteles de la Ciudad de México, Nuevo León y Morelos por las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
En el Estado de México, donde encabezó la puesta en marcha del nuevo ciclo escolar, aseguró que “no habrá más diálogo si no antes garantizamos que niñas y niños puedan tomar y recibir educación en las aulas que hoy están cerradas. Primero educación, después diálogo. Esa será la premisa que marque el actuar del Gobierno de la República”.
El mandatario recordó que brindar educación de calidad a través de maestros mejor preparados, generar mayor y mejor infraestructura escolar y actualizar el modelo educativo del país son los objetivos centrales de la Reforma Educativa.
Afirmó que estos espacios de diálogo “no pueden estar supeditados a partir de privar a los niños de la educación”.
El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, anunció que si la CNTE mantiene cerradas las escuelas, los alumnos de esos planteles recibirán clases a través de la televisión abierta.
“Vamos a buscar diversas formas, que sabemos que no son lo ideal. No vamos a estar cruzados de brazos para que los niños tengan acceso a clases”, dijo en entrevista con Adela Micha, para Grupo Imagen Multimedia.
El dirigente de la Sección 9 del SNTE, Enrique Enríquez, aseguró que la CNTE no se confía tras lo declarado por el Presidente y exigió la abrogación de la Reforma Educativa.






