Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Decenas de habitantes del municipio de Tula (Pueblo Mágico) exigieron esta mañana frente al palacio de gobierno que las autoridades no manipulen las investigaciones relacionadas con el crimen de Cristian de Jesús Reyna Ortiz, quien murió a consecuencia de impactos de bala provocados por el ataque de un comandante y un policía de “Fuerza Tamaulipas”. Los familiares presentaron la denuncia 255/2016 en la procuraduría tamaulipeca en contra de 11 policías implicados, pero solo dos de las autoridades judiciales encontraron indicios de haber participado en los hechos. Los familiares y testigos aseguran lo contrario.Los hechos ocurrieron el sábado anterior. Reclaman que se vincule a los agentes al proceso y que no sea viciado el procedimiento.
“Mi hijo y sus amigos no estaban armados, ni dispararon contra los policías como lo quieren hacer aparecer en las indagatorias”: Madre del joven asesinado.
Los ofendidos argumentan que los policías que asesinaron con su arma de cargo a Reyna Ortiz, balearon las dos patrullas con sus armas de cargo para inculpar a los cinco jóvenes uno de ellos muerto y otros tres más sobrevivieron.
Los quejosos encabezados por Deyanira Ortiz madre de la víctima, quien encabezó la protesta en el palacio de gobierno, exigió a las autoridades que no manipulen los hechos y permitan que se desarrolle un juicio justo. “Mi hijo y sus amigos no estaban armados, ni dispararon contra los policías como lo quieren hacer aparecer en las indagatorias. Hay testigos de que ellos mismos balearon las patrullas y de que estaban en estado de ebriedad”.
Uno de los testigos de los hechos reveló que minutos antes de que ser atacados a balazos por los policías, fueron detenidos por elementos de la secretaría de la defensa nacional quienes revisaron a cada uno de ellos lo mismo que el vehículo en el que viajaban y los dejaron proseguir su camino.
Los policías implicados en el asesinato del joven fueron identificados por las víctimas como José Angel Martínez Ochoa con cargo de comandante y Conrado Martínez Ramírez quien desempeña el puesto de agente de esa corporación.
Según el abogado, los análisis toxicológicos de los 11 agentes de la policía Fuerza Tamaulipas, confirman que los agentes estaba en estado de ebriedad cuando interceptaron a los cinco jóvenes en el entronque de la carretera federal San Luis Potosí-Victoria-Tula, sitio desde donde iniciaron una persecución hasta un predio privado, donde los balacearon. Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado anterior.
Asimismo dijo que se advierten una serie de irregularidades, porque a los cuatro sobrevivientes a la agresión y la víctima les resultó positiva la prueba de balística, y en los informes de la policía no entregó ninguna arma decomisada en esos hechos.
Este sábado el juez de control Sergio Ortiz Barrón dará a conocer el dictamen para determinar si el comandante y el agente están vinculados o no al proceso de homicidio. Y de esa manera iniciar un proceso en su contra. Los familiares y amigos anunciaron una protesta en la plaza principal de Tula.
Además de la denuncia presentada por la familia de la víctima, también documentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, por temor a que sean manipuladas las evidencias en contra del difunto y los sobrevivientes.
Es el segundo caso en el que la policía estatal Fuerza Tamaulipas, se ve implicada en abusos de autoridad, en esa región, el primero fue un ciudadano a quien un policía de esa misma corporación lo despojó de su vehículo y está bajo proceso. Pudo identificar a los agentes con la ayuda de elementos del ejército mexicano a quienes solicitó auxilio.






