Pese a que sólo participó en tres snaps en la derrota 27-17 de los Vaqueros de Dallas ante los Halcones Marinos de Seattle, Tony Romo se dijo recuperado del golpe que le dio Cliff Avril en la espalda.
“Me sentí bien porque creo que el golpe fue uno de los más duros que he recibido en la espalda en los últimos cinco años… soy afortunado de que lo pude contener y ahora estar listo para seguir”, señaló el pasador de 36 años.
Romo no vio acción en el resto del partido; no se le practicaron rayos X, pero ya no salió del vestuario.
“Creo que al principio estaba en una especie de shock”, dijo el head coach Jason Garrett. “No se sentía bien, pero poco a poco comenzó a recuperarse. No es nada serio”.
Jerry Jones, el dueño y gerente general, bromeó al señalar que se pasó toda la noche en un hospital de Seattle revisando su corazón después de ver la jugada en que su quarterback fue golpeado.
Y es que el pasador se sometió a dos operaciones en la espalda en 2013, luego tuvo dos microfracturas en 2014 y se perdió un encuentro; la temporada anterior quedó fuera de 12 cotejos al fracturarse dos veces la clavícula izquierda, lo que también requirió sendas cirugías.
“Creo que todos pasamos un buen susto”, dijo Jones. “No estaba lastimado, de hecho, él quería regresar al partido”.
Los Vaqueros tienen récord de 15-4 cuando Romo ha sido el titular en las dos últimas temporadas, pero marchan con 1-12 sin él.
Jones confió que su quarterback estará listo para jugar el partido inaugural de la campaña, el 11 de septiembre en el AT&T Stadium ante los Gigantes de Nueva York, aunque Tony sólo ha participado en 16 snaps en la presente pretemporada; el novato Dak Prescott ha tenido más juego del planeado.
Los Vaqueros cierran su preparación el 1 de septiembre ante los Texanos, partido en el que Dallas guardará a la gran mayoría de sus titulares; de hecho, Romo no juega en el duelo final de la pretemporada desde 2006; en dos encuentros en la actual ha completado cinco de seis intentos para 60 yardas.






