La ONU pidió hoy a los municipios franceses que mantienen su veto al burkini que revoquen de inmediato esta medida, de acuerdo a la sentencia del Consejo de Estado -la máxima instancia administrativa del país- que la anuló en Villeneuve Loubet, en la Costa Azul.
“Instamos a todas las autoridades locales que han adoptado prohibiciones similares a que las dejen sin efecto de inmediato en lugar de aprovechar el limitado alcance geográfico del dictamen”, declaró el portavoz de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville.
Explicó que de acuerdo con los estándares internacionales de derechos humanos, las restricciones a las manifestaciones de religión o creencia -incluida la elección de la vestimenta- sólo se permiten en circunstancias muy limitadas relacionadas con la seguridad, el orden, la salud y la moral públicos.
Ninguna de esas circunstancias se da en el caso del veto francés al burkini, sostuvo el portavoz.
Una treintena de localidades del litoral francés, principalmente en la Costa Azul (sur), prohibieron el burkini, un traje de baño integral islámico, pues algunos veían en él una provocación después del atentado yihadista que dejó 86 muertos el 14 de julio en Niza.






