Esta semana el presidente Enrique Peña Nieto presentará su Cuarto Informe de Gobierno.
Como sabemos, éste hará una interacción con el sector joven del país, a fin de revisar juntos lo que ha hecho en esa materia. Innovará en la manera de dar a conocer los “logros” de su administración en su cuarto año de gobierno.
Ha cambiado las formas porque los tiempos así lo obligan, Quiere dirigirse a los jóvenes, porque es este sector quien menos empatía tiene con el gobierno y quienes menos le creen.
El asunto es que esa interacción no la hará con cualquier muchacho, están detalladamente escogidos para evitar cualquier problema o cualquier situación que se les salga de control.
Pero bueno, independientemente de la forma, el fondo es lo que nos interesa. Son cuatro años de altibajos; de cosas buenas, malas y feas.
Aquí un breve recuento.
LO BUENO:
En realidad no es mucho lo que tienen que presumir, aunque sí hay que reconocer que lo poco que se ha hecho es importante para el desarrollo del país.
Por ejemplo: en el primer año, la firma del Pacto por México, un convenio sin precedentes y que se supone serviría para que todos salieran beneficiados, pero sobre todo para que se dieran sin problemas algunas reformas poco populares, pero necesarias para el desarrollo del país.
Pero eso fue durante el primer año, y ahora vemos que ya no hay tanta comunión. Cada quien hizo lo que más le convenía, vieron sus propios intereses y ahora ya ahí se rompió una taza y cada quien para su casa.
La reforma educativa es un buen punto, pero no han podido aterrizar todos los cambios que se plantearon porque no ha habido firmeza para establecer los parámetros de la misma.
Ha hecho algunas obras importantes, pero pocas que pongan a un país en marcha. En términos generales es poco bueno lo que ha realizado el gobierno federal.
LO MALO:
La poca firmeza del gobierno federal para permitir el chantaje político de partidos y organizaciones sociales, a quienes les han permitido jugar con ellos y lo peor, modificar estrategias que cambian el rumbo de gobierno.
La falta de una política económica eficaz. El desempleo sigue y tiende a agudizarse más; la moneda nacional sigue depreciándose frente al dólar y al euro y los inversionistas muestran nerviosismo ante las decisiones del gobierno.
La estrategia en materia de seguridad no se ve ni se siente. La situación sigue igual. Hay Estados en el país que estaban tranquilos y ahora ya están igual que otros con problemas graves. La gente ve con pesimismo este rubro.
Sin duda, lo peor se ha visto en las últimas semanas con el asunto la CNTE y los aspectos secundarios de la reforma a la ley de educación. Han cedido a los exigencias de los maestros y les han permitido de todo.
En materia de política internacional no se ven cambios, ni para bien, ni para mal. A México lo siguen viendo como un país sub desarrollado y con poca estrategia para mejorar.
Son varios rubros en los que el peñismo no ha cumplido con las expectativas. La población sigue esperando ese cambio que tanto pregonaron y la sapiencia para gobernar que presumieron en campaña.
LO FEO:
En ese rubro nos referiremos al caso particular Tamaulipas. En cuatro años ha venido en muy pocas ocasiones y cuando lo ha hecho no ha generado grandes cosas para los tamaulipecos.
Las obras que prometió se hacen a paso de tortuga. Los recursos federales para la entidad fluyen muy lento, mucho más que con las anteriores autoridades.
En resumen: el presidente Enrique Peña Nieto le debe mucho, pero muchísimo a Tamaulipas.
Ese es un breve resumen de los cuatro años de Peña Nieto y lo no muy bien que le ha ido a Tamaulipas con él.
PUNTO FINAL.- La buena noticia que también cuenta es que sólo le quedan 791 días de gobierno.
Twitter: @Mauri_Zapata.





