No hay duda que cuando se hacen normas o leyes al menos en Tamaulipas, como la enviada por el todavía ejecutivo estatal, Egidio Torre Cantú al Congreso del Estado, no sólo lastima, sino denigra, ya que esta acción legislativa que de un día para otro fue aprobada primero por los integrantes de la diputación permanente a cargo de Ramiro Ramos Salinas y luego enviada al pleno, donde fue aprobada por 27 votos a favor, uno en contra y una abstención es la mentada reforma la Ley de Seguridad Pública en el Estado y donde se habrá de crear una dirección que según cuidará edificios públicos, pero también funcionarios estatales.
Esta iniciativa que pasó como rayo es sin duda una falta de respeto para todos los tamaulipecos, porque oficializar la seguridad no sólo de funcionarios, sino de ex funcionarios con personal, unidades y demás, no puede ser posible, cuando miles de tamaulipecos han sufrido la falta de seguridad y que es obligación del gobierno otorgarla, pero en eso este sexenio simplemente han fallado.
Es vergonzante que legisladores locales de todas las fuerzas políticas, la hayan aprobado sin ningún titubeo, ni los de oposición, por el contrario la avalaron, cuando repito, miles de familias en el Estado, han y siguen sufriendo los estragos de la inseguridad, donde el gobierno de Torre Cantú, ha violado la Constitución al no garantizar ese derecho humano y Constitucional, pero que hoy con esa iniciativa se van asegurar, tanto él señor, Egidio Torre, como los que vienen a partir del primero de octubre. Y uno se pregunta y la sociedad cuando.
Por lo tanto, crear una dirección de esa naturaleza es urgente, cuando el delito del fuero común en el Estado, ha crecido en forma alarmante y en las narices de todos los titulares de seguridad pública, como funcionarios del actual gobierno, hoy sacan de la chistera esa dirección que habrá no sólo de cuidar edificios públicos, como dice la iniciativa y otras cosas, sino ranchos, casas, propiedades y demás necesidades de quien la solicite.
Se espera que esta ofensa que inició el señor, Torre Cantú y que luego avalaron los legisladores locales de Tamaulipas, se retracten y deroguen ese dictamen que sin duda lacera y humilla a miles de Tamaulipecos que han vivido en carne viva esa inseguridad que golpea sin piedad al Estado.
De igual manera, si este poder legislativo no deroga este dictamen, esperemos que la próxima legislatura lo haga, pese a que en esta los actuales diputados panistas la avalaron y esto indica ya una acción de gobierno del actual gobernador electo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, esperemos que la deroguen y que el costo de esa iniciativa, mejor que lo inviertan en brindar más seguridad a la población, no a los ex funcionarios y funcionarios de un gobierno, como a edificios públicos.
Creo que los diputados locales y es una opinión personal deben ser más autónomos y ponerse de lado de la sociedad que ha sido lastimada y denigrada por esa falta de seguridad y que hoy oficializan dándole protección a los ex funcionarios y funcionarios de un régimen de gobierno, no se vale, eso no es legislar, como tampoco gobernar.
Estas son de las normas o leyes que se quedan ocultas y que nadie difunde, ni los legisladores locales que han comenzado a rendir sus informes legislativos, cuando las familias tamaulipecas seguirán sufriendo esa ola de inseguridad que ha llegado a todos los rincones de Tamaulipas, en tanto, una parte del gabinete que está por salir, tendrá seguridad, como los que vienen. ¿Apa y la población cuándo?
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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