El tiempo, dice menudo refrán, tiende a reordenar las cosas y a poner a cada uno en su sitio, pero quizá es precisamente lo que le faltará a José Saturnino Cardozo en Jaguares: tiempo.
El paraguayo apenas ha conseguido cuatro puntos y hundido en la tabla general, busca recoger los pedazos de ilusión para recomponer el camino. Sin embargo, habría renunciado a la dirección técnica en días pasados, aunque la directiva no se la aceptó.
Ante Chivas de cualquier modo, se concentra en poder salir del torbellino.
“Es un partido clave para nosotros. Chivas llama la atención siempre en cualquier jornada y ahora nos toca visitarlos, nos corresponde hacer un gran juego”.
Tiene tanta maña Cardozo en esto del futbol, que sabe que rivales de esta índole y encuentros tan llamativos como éste, levantan a los equipos desahuciados, “el último partido ante Puebla fue un fracaso, la gente se enojó mucho y lo hemos hablado, que éste puede ser nuestro despunte”.
No todo está tan mal. Le queda el recuerdo a José Cardozo de que hace un mes golearon a las Chivas en el Omnilife por la Copa, aunque luego, en el camino ascendente que llevaban, algo se torció.
“A pesar de todo estamos bien. Es cierto que debemos corregir los errores que nos han costado puntos, pero en todos los partidos que hemos jugado el rival nunca fue superior a nosotros. El único mal encuentro que tuvimos fue el más reciente, ante el Puebla”.
Egidio Arévalo, uno de los hombres de experiencia en el equipo chiapaneco, aseguró que parte de toda esta crisis es la cuestión de la cantidad de refuerzos que llegaron, “fuimos muchos y hemos tratado de entendernos lo antes posible”.






