Al menos 133 muertos y 395 desaparecidos han dejado las inundaciones que afectan el noreste de Corea del Norte desde comienzos de mes, según un nuevo balance de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) divulgado este lunes en Seúl.
Además, alrededor de 107 mil personas tuvieron que ser desalojadas de las áreas adyacentes al río Tumen, agregó la OCHA que citó como fuente de sus cifras al gobierno de Corea del Norte.
El río Tumen sirve, en parte de su curso, de frontera natural entre Corea del Norte por un lado y China y Rusia por el otro.
De acuerdo con el reporte de la OCHA, más de 35 mil viviendas y 8 mil 700 edificios públicos fueron dañados o destruidos por la crecida del río, provocada por fuertes lluvias.
Unas 16 mil hectáreas de cultivos están inundadas y al menos 140 mil personas necesitan ayuda urgente, según el comunicado que lleva fecha del domingo pero fue recibido este lunes.
La agencia oficial norcoreana KCNA indicó el domingo que “decenas de miles” de casas y edificios públicos fueron destruidos, así como tramos de vías de tren, carreteras, cables del tendido eléctrico, fábricas y campos de cultivos.
Los habitantes de la provincia de Hamyong, en el nordeste del país, están sufriendo “grandes dificultades” según KCNA, que anunció que una campaña destinada a relanzar la economía nacional fue redirigida para asistir a las víctimas de las inundaciones.
El objetivo es “reorientar todos los esfuerzos hacia la construcción de viviendas para ofrecer un nido confortable a las personas afectadas por las inundaciones y transformar en un año las zonas siniestradas en un mundo de ensueño bajo la égida del Partido de los Trabajadores”, según la agencia oficial.
A falta de infraestructuras y equipamientos adecuados, Corea del Norte es particularmente vulnerable a los desastres naturales, en particular a las inundaciones debidas sobre todo a la deforestación de las colinas.






