En la entrega del último informe de gobierno del tal, Egidio Torre Cantú, al Congreso del Estado, lo poco más sobresaliente fue que al hacer uso de la palabra en el recinto legislativo donde asistieron 31 de los 36 legisladores locales, fue los buenos deseos que le mandó decir al gobernador electo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Ahí, este sujeto aprovechó el momento para desearle éxito a quién gobernará a partir del primero de octubre el Estado de Tamaulipas, luego de 86 años que el PRI-gobierno tuviera el poder. Hoy la historia cambió y fue este señor de Egidio Torre y su gobierno quien entregó al Estado a las siglas del Partido Acción Nacional (PAN), no por sus buenas acciones, sino por el mal gobierno que ejerció durante estos casi seis años.
El haberle deseado el mayor de los éxitos, al mandatario estatal electo, se espera que no vaya ser una jugarreta para que le perdonen todo el daño moral y económico que le hizo a Tamaulipas, porque en su discurso que duró más de 40 minutos, hablo, hablo, hablo, pero nunca dijo nada de la mentada deuda pública que dejará al próximo gobierno panista de Cabeza de Vaca.
Este juego de los números es más que peligroso, porque primero se decía que eran 13 mil millones, luego 17 mil millones y que esta podía llegar a los 20 mil millones de pesos, no lo dudamos ni tantito, porque fue un sexenio de unos cuantos, donde se triangulaban las obras y éstas quedaban en unos cuantos; es decir todo tipo de licitaciones. Tal y como se hacían en el sexenio pasado, donde este sujeto de marras fue el más beneficiado y nunca dijo nada.
Por lo tanto, este último informe al menos en el Congreso del Estado, fue más de lo mismo, para empezar no estuvieron el total de los diputados locales, no se vio ahí al legislador, Álvaro Humberto Barrientos Barrón y José Salvador Rosas Quintanilla de Acción Nacional, ni al diputado del Verde Ecologista, Patricio King López, ni al legislador priista, Heriberto Ruiz Tijerina, por ejemplo.
También en este informe, no se dio el aplausómetro que se daba en este tipo de eventos, sino fue más frío que un raspado de limón agrario, esto porque se acaba la hegemonía priista que por décadas sangro lo más preciado de los tamaulipecos que son los dineros del pueblo y este último; es decir de Egidio Torre Cantú se va vivir a San Pedro, Garza García en el Estado de Nuevo León, un lugar privilegiado que aquí en Victoria no existe.
Por lo tanto, los bueno deseos que le desea al próximo gobernador de Tamaulipas, es lo mejor del informe, porque se puede reconocer en muy poco lo que dijo en materia de seguridad, donde se invirtió y al final reconoce este sujeto que no se alcanzaron los resultados que me merecían los tamaulipecos. Para eso me gustaba, que al final saliera con ese cuento de nunca acabar de los políticos.
Lo que es una realidad es que se acaba esta pesadilla y como dijo en campaña el hoy gobernador electo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de que se van, se van” y esto está por cumplirse en unos cuantos días más.
Las palabras de buenos deseos y éxitos al nuevo gobernador, fue lo más honesto que se dijo en ese discurso de informe en el Congreso del Estado, porque lo demás fue más rollo más rollo, al final de cuentas la sociedad es quien juzga y no las palabras de este pobre político que desgraciadamente gobernó a Tamaulipas.
Esperemos no volver tener un gobernante de esta índole, porque sería el acabose para los tamaulipecos, ya que esto que voy a decir lo he expresado y dado a conocer en pláticas y también lo he escrito y lo vuelvo hacer. Egidio Torre, gobernó con odio y con rencor, todo por la muerte de su hermano, Rodolfito, los resultados saltan a la vista.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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