Más de 300 migrantes iniciaron este martes una marcha desde Belgrado hacia la frontera húngara con la esperanza de ingresar a la Unión Europea (UE), dos días después del referéndum antiinmigración en Hungría, invalidado por falta de quórum.
El grupo, escoltado por la policía, llegó el martes por la tarde a Zemun, al noroeste de Belgrado, según informó la televisión del Estado (RTS) en su sitio en internet.
Antes, estos migrantes protestaron brevemente en el centro de Belgrado contra las medidas antimigrantes de Hungría, y pidieron entrar libremente en territorio de la UE.
“Necesitamos agua y alimentos, pedimos que se abran las fronteras”, se podía leer en una pancarta.
Según la ONU, más de 5.500 personas están actualmente bloqueadas en Serbia, que tiene una capacidad de acogida para entre 6.000 y 7.000 personas.
El presidente serbio Tomislav Nikolic expresó el lunes su preocupación por la situación y aludió a la necesidad de “cerrar la frontera a los migrantes”, si éstos siguen llegando a Serbia sin posibilidad de proseguir su camino hacia Europa occidental.






