El novillero Héctor Gutiérrez se recupera satisfactoriamente en el Hospital Ángeles Mocel luego de que el domingo sufrió un par de peligrosas cornadas durante el cuarto festejo de la Temporada de Novilladas en la Plaza México.
Gutiérrez sufrió las heridas con dos trayectorias en la zona del tórax y fue estabilizado en la enfermería del Coso de Insurgentes antes de ser trasladado e intervenido en el hospital.
“Me encuentro mejor. Fueron dos cornadas profundas, una tuvo veinte centímetros de largo y diez de ancho y la otra fue un poco más pequeña, pero tuve suerte de que no tocaron ningún órgano importante, aunque hubo dos fracturas de costillas. Me encuentro un poco adolorido pero con buen ánimo de poder regresar pronto a la actividad”, explicó Gutiérrez a Excélsior en su habitación del hospital.
La herida del prometedor novillero causó una preocupante pérdida de sangre; fue prendido debido a una caída cuando recibía al ejemplar que llevó a las tablas y terminó propinándole una paliza.
“Tenía al novillo frente al capote y le pegué una primera verónica, y en la segunda se quedó muy cortó, se me quedó abajo, entre su inercia, que me empujó y al querer reponerme me caí y traté de quitármelo, pero no pude y entre las tablas me cogió”, explicó Gutiérrez.
El diestro no ve la hora de regresar a los ruedos para retomar la actividad. Por el momento deberá guardar reposo dos semanas en su proceso de recuperación, y le tomará alrededor de un mes incorporarse a los entrenamientos.
“Me dicen que tuve suerte. La recuperación es de prácticamente dos semanas, en las cuales tendré que estar en cama y caminando un poco; posteriormente esperaré un mes para volver a entrenar”. explicó el diestro.
Rafael Vázquez Bayod, director de servicios médicos de la Plaza México, explicó que las heridas fueron de consideración, pero se tuvo una oportuna actuación para evitar una fatalidad.






