El reclamo de los agricultores podría incrementarse mientras la política económica de este país continúe castigando a ese sector noble y que se es desde su origen el eje de la actividad primaria, básica en los países de desarrollados por resultar fundamental para las demás actividades económicas. En esta entidad lo mismo que en la capital del país los productores han dado muestras de preocupación, por el presente y futuro de la actividad agropecuaria.
A nivel nacional los campesinos que integran el movimiento El Campo es de Todos, lograron entrevistarse con legisladores después de un “escaramuza” protesta ante una decena de organismos de derechos humanos, suprema corte, entre otros con sede en la ciudad de México.
Los productores manifestaron que están irritados porque carecen de alternativas para salir de la pobreza, lo cual parece una expresión legítima, porque además de reflejar el escenario de lo que sucede en el sector agropecuario. También es un indicativo de lo podría suceder en los años posteriores, si la política agropecuaria mantiene la inercia de desalentar la actividad primaria, como una fuente de ingresos y como un factor a favor para recuperar la autonomía alimentaria, por la cual están preocupados múltiples organismos internacionales.
El reclamo de los productores que recorre la república mexicana, es la falta de presupuesto para el agro mexicano. Ante el cual los legisladores federales, encargados de aprobar el presupuestos para cada rubro de las actividades productivas que se realizan en este país.
La expresión, estamos irritados, se refleja no solo en el sector agropecuario, pues también lo hacen propio, los comerciantes, los inversionistas y todo aquel ciudadano que realiza alguna actividad económica y cuyas condiciones le desfavorecen en todos los órdenes, donde hay un clima de inconformidad, pareciera que ya se convirtió en una práctica común, de los ciudadanos que no están satisfechos con las acciones gubernamentales.
En esta entidad, los agricultores de la región de San Fernando, durante dos días consecutivos bloquearon la carretera que comunica el centro de la entidad con dos de las ciudades fronterizas importantes, como son Reynosa y Matamoros.
Pudiera juzgarse como que la movilización responde a motivos políticos, pero también es cierto que el adeudo del gobierno federal a través de la Sagarpa con los productores que cosecharon sorgo durante el ciclo Otoño-Invierno, que concluyó en julio pasado y que es del orden de los 800 milllones de pesos. Ya que por cada tonelada de grano la Sagarpa a través de Aserca, les otorga un monto de 242 pesos por cada tonelada de esa gramínea.
Para los nuevos mandos de la política estatal y agropecuaria el reclamo de los sorgueros es motivado por los priístas dolidos por la reciente derrota electoral. Lo cual pudiera ser verdad. Ya que en ciclos anteriores, los agricultores recibieron las compensaciones de base, hasta dos años después de haber cosechados y comercializado sus cosechas. Por qué entonces no bloquearon las vías de comunicación, es la pregunta que se hace los nuevos encargados de la política y el sector agropecuario.
Pero también el futuro del sector no es nada alentador, ya que el presupuesto del próximo año, trae recortes relevantes, más los que vendrá cuando ya esté concluido el segundo trimestre del 2017. Práctica que es propia de la actual administración federal.
Lo cierto es que la dependencia federal ni siquiera ha logrado que la Secretaría de Hacienda, haga públicas las compensaciones, por lo mismo, los reclamantes tendrán que esperar que los mandos federales resuelvan el problema burocrático. Aunque en realidad, el reclamo en ese sector se debe a la falta de circulante para subsistir hacia el nuevo ciclo agrícola, con semillas encarecidas e insumos como el diesel y gasolina, cuyo litro de estos combustible supera con creces un kilogramo de sorgo.






