Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Las crisis que enfrenta Tamaulipas en nuestros tiempos son por la separación tan grande que hay entre la familia, el gobierno y la comunidad, afirmó el Obispo de la Diócesis de Victoria tras su homilía dominical.
“Creo que al buscar la no violencia tenemos que estar involucrados todos, empezando en la familia. Ya de ahí, están las escuelas, está la Iglesia; tenemos que involucrar a todos, obviamente al gobierno”
Antonio González Sánchez refirió que todo mal que aqueja a los tamaulipecos nació en el seno familiar, de personas que se han alejado del camino justo y por lo tanto se han separado del amor al prójimo, dando pie a las situaciones de violencia, abandono e inestabilidad que aquejan a la comunidad.
Instó, sin embargo, a no buscar culpables, sino a enfocar los esfuerzos para reunificar a la sociedad, empezando por las familias.
“Creo que al buscar la no violencia tenemos que estar involucrados todos, empezando en la familia. Ya de ahí, están las escuelas, está la Iglesia; tenemos que involucrar a todos, obviamente al gobierno”, expresó.
Al no existir, sin embargo, una línea de coordinación entre todas estas instancias sociales, el Obispo resaltó que sólo queda que cada uno haga lo que le corresponde desde su puesto de trabajo, al mismo tiempo que exhortó a los demás a hacer lo correspondiente.
“No se trata de culpar a alguien, yo creo que todos tenemos una responsabilidad”, reiteró.
En ese tenor, el líder espiritual de la Diócesis de Victoria se refirió a las personas sin hogar y a los niños en situación de calle, de quienes dijo no tienen la culpa de la situación en la que se encuentran, sino que han sido marginados por una sociedad insensible.
“¿Cuántas personas vagabundas no vemos en la calle, en diferentes puntos de la ciudad? Yo creo que no debemos decir que el gobierno tiene la culpa, es culpa de la sociedad, cada quién con su parte”, describió.
También, en el caso de padres que han abandonado a sus hijos, se refirió de nuevo a la familia como un organismo de origen para este problema social, sobre el que aseveró que es necesario integrar a tantos elementos como sea posible para lograr su bienestar.
“Ese es el reto que tenemos, yo creo que cada quien debe hacer lo propio desde su trinchera, pero todo debe empezar en la familia”, puntualizó.
HAY QUE ‘EXORCIZAR’ HALLOWEEN: OBISPO
Por otra parte, Antonio González Sánchez habló de la necesidad de “exorcizar” la fiesta del Día de Brujas, es decir, el de remover el factor de la malicia que tradicionalmente se asocia con esta festividad y dejar sólo la celebración y la diversión que disfrutan los niños.
Si bien algunas congregaciones religiosas se han manifestado en contra del Halloween, el Obispo capitalino consideró que “todo tiene que ser con respeto”.
“Creo yo que mientras no perdamos el sentido verdadero de la Navidad, y mientras que el Halloween no tenga una manchita del demonio, yo creo que no pasa nada con que los niños se disfracen o pidan dulces”, refirió el sacerdote.
En ese tenor, habló también de que esta fiesta ha llegado a opacar la tradicional celebración mexicana del Día de Muertos, en la que se conmemora y se ofrenda a los familiares finados con alimentos y flores, por lo que instó a “no abandonar esa tradición”.
Dentro de esa celebración, refirió que la Iglesia Católica sólo participa dando Misa en conmemoración a las personas fallecidas, rito que se lleva a cabo en las parroquias y capillas, más no en los panteones, al no ser estos un sitio adecuado para la homilía.






