Ciudad de México.- Un “Protocolo de Estambul” practicado a Joaquín Guzmán Loera, líder del Cartel de Sinaloa, actualmente preso en el Cefereso No. 9 en Ciudad Juárez, Chihuahua en espera de su extradición a Estados Unidos, ha determinado que el capo presenta síntomas de estar sufriendo malos tratos en la cárcel desde que fue recapturado en enero pasado, después de haberse fugado del penal de máxima seguridad “El Altiplano”.
El dictamen, del cual Apro tiene copia, fue realizado el 24 de agosto pasado por el doctor Julio Cesar Ayuzo González, médico cirujano y especialista en psiquiatría de la UNAM pasado a petición de la defensa de Guzmán Loera.
“Joaquín Guzmán Loera presenta en este momento signos físicos y síntomas que demuestran que fue y está siendo sometido a malos tratos durante su estancia carcelaria y se denotan por la presencia de un trastorno de ansiedad generalizada y un trastorno neurocognitivo leve. Dichos trastornos se han controlado de forma parcial con la administración de Triazolam (antidepresivo) sin embargo no se recomienda su uso prolongado además de que se sugiere sea atendido por el servicio de psicología y psiquiatría para el control de los trastornos que padece”, recomendó el médico con posgrado de “alta especialidad médica en psiquiatría legal.
En una audiencia celebrada el 9 de septiembre pasado ante el Juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el estado de México Raúl Valerio Ramírez, directamente el propio Guzmán Loera se quejó con el juez de los supuestos malos tratos.
“La verdad yo estoy enfermo, está mi expediente en Almoloya y ahora no tomo medicamento yo creo que ya no aguanto mucho así, me duele mucho el cerebro, ando muy mal de la memoria, para mí no ha habido derechos humanos…”, afirmó el líder del Cartel de Sinaloa en esa audiencia de la cual se tiene transcripción.
Guzmán Loera fue recapturado en enero pasado luego de haberse fugado por segunda vez, en julio de 2015, de un penal de máxima seguridad. En esa última ocasión del Cefereso No. 1 mejor conocido como “El Altiplano”. Desde su nuevo encarcelamiento su pareja sentimental Emma Coronel Aispuro ha denunciado en varias ocasiones los supuestos malos tratos al capo que está en proceso de extradición a Estados Unidos acusado en seis cortes federales por tráfico de droga y haber ordenado cientos de homicidios.
“…Hay una cosa que yo siempre he dicho, que si yo cometo un error que procedan y hay cámaras pendientes y no he tenido ninguno, yo no he hecho nada, eso no es una justificación para que me traten como un ogro y me tienen encerrado las 24 horas”, se quejó el capo ante el juez.
El Chapo se quejó de que está totalmente aislado y constantemente vigilado cuando se baña y cuando va al sanitario.
“(…) casi siempre estoy las 24 horas encerrado me sacan una hora al patio quien sabe si sea la hora porque no tengo reloj, y no siempre me sacan al patio, hay veces que me sacaban y anteriormente me sacaban a ver unas películas de Cantinflas y ya suspendieron eso, llevo como un mes que ya no veo películas”, dijo al Juez.
Afirmó que mientras los demás presos tienen derecho a recibir a sus abogados una hora al día a él solo dejan verlos una vez a la semana. Y que tampoco le permiten tener su visita familiar y la visita íntima de su pareja Emma Coronel tan frecuentemente como los otros presos.
Uno de sus abogados de defensa, el licenciado Carlos Castillo, explicó en entrevista que el estado de salud y deterioro anímico de su cliente es notable, que se ve más delgado, ojeroso y se queja frecuentemente de dolores de cabeza. Afirmó que a lo largo de los últimos meses han obtenido diversos amparos que se supone protegen al capo de malos tratos o torturas, pero afirma que las autoridades penitenciarias han hecho caso omiso a dichas resoluciones judiciales.






