Washington, Estados Unidos.- Hillary Clinton y Donald Trump seguían concentrando sus esfuerzos ayer en estados donde la carrera por la Casa Blanca es más ajustada, como Florida y Carolina del Norte, aunque el aspirante republicano llevó fugazmente la campaña a la capital.
En su segundo día de visita a Florida, Clinton fue recibida por sus seguidores en Lake Worth con un coro, pues ayer cumplió 69 años. “Yo dudo que Donald Trump haya leído la Constitución estadunidense”, dijo la candidata por el Partido Demócrata.
Un sondeo divulgado en la noche del martes atribuyó a Trump una ventaja marginal en Florida sobre Clinton, aunque dentro del margen de error. En promedio, las encuestas otorgan a Clinton una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre Trump a nivel nacional.
Florida es considerado uno de los estados fundamentales para llegar a la Casa Blanca, y el fin de semana la coordinadora de la campaña de Trump, Kellyanne Conway, admitió que una derrota en ese estado tornaría mucho más difícil conquistar la Presidencia.
Pero Trump, que ha denunciado un fraude en los comicios, reiteró su confianza de un triunfo en las urnas.
“Pienso que tendremos una victoria espectacular”, dijo Trump a CNN, para añadir que pretende reforzar la caja de su campaña recurriendo a su propio peculio.
Trump mantuvo el tono de críticas a Clinton, quien además volvió a ser acosada por la sombra del escándalo del servidor privado que utilizó cuando era secretaria de Estado.
WikiLeaks divulgó ayer mensajes que revelan que, al inicio de su campaña presidencial en 2015, integrantes del equipo de Clinton estaban consternados porque asesores del Departamento de Estado no habían logrado evitar el escándalo con la publicación del caso por The New York Times.
“Nadie quiere otros cuatro años de Barack Obama, no quieren a Hillary con todos sus problemas y corrupción. Hemos visto lo que está siendo divulgado por WikiLeaks y es un desastre”, señaló Trump.






