Amnistía Internacional (AI) denunció hoy que la presión de la Unión Europea (UE) a Italia, para aplicar “mano dura” a los inmigrantes, ha dado lugar a expulsiones ilegales y a maltratos que, en algunos casos, pueden constituir tortura.
En su informe, titulado Hotspot Italia: Cómo el enfoque principal de la UE lleva a violaciones de los derechos de refugiados e inmigrantes, AI ha documentado numerosas denuncias de abusos, incluidas palizas, descargas eléctricas y humillación sexual.
“En su determinación por reducir el avance de las personas refugiadas y migrantes a otros Estados miembros, los líderes de la UE han empujado a las autoridades italianas hasta los límites –y más allá– de lo legal”, dijo Matteo de Bellis, investigador de AI sobre Italia.
“El resultado es que se está sometiendo a personas traumatizadas, que llegan a Italia después de viajes aterradores, a evaluaciones deficientes y, en algunos casos, a abusos atroces a manos de la policía, así como a expulsiones ilegales”, agregó.
El reporte demuestra cómo el “enfoque de hotspots (puntos críticos)” promovido por la UE para procesar los casos de las personas refugiadas y migrantes en el punto de llegada no sólo está socavando el derecho de estas personas a pedir asilo, sino que ha alimentado abusos atroces.
Los hotspots se diseñaron para identificar y tomar las huellas dactilares a las personas recién llegadas a países como Italia y Grecia, evaluar con rapidez sus necesidades de protección y procesar su solicitud de asilo o bien devolverlas a su país de origen.
AI, que ha entrevistado a más de 170 personas refugiadas y migrantes, ha detectado “serias fallas” en cada una de estas etapas.






