Mientras la turbulencia en los mercados financieros ha provocado que la moneda mexicana pierda valor, el vecino del norte blinda sus finanzas ante un eventual triunfo de Donald Trump en la elección presidencial de ese país. En tanto que las entidades donde el tricolor perdió, los gobernadores panistas buscan como aguja en el pajar todo tipo de irregularidades para documentar proceso en contra de sus antecesores. En la capital del estado el presidente municipal Oscar Almaraz se ha mostrado dinámico y creativo en gestionar recursos para que su administración luzca y de esa manera posicionarse para ir en pos de la reelección.
El sistema político de Estados Unidos parece colapsarse con la tendencia que marca el candidato republicano hacia la presidencia de la república, porque un eventual triunfo de Trump podría acabar con el modelo económico y político de “el gigante” del norte de américa.
También quienes deploran la izquierda mexicana, consideran que Trump es el Andrésmanuel de los mexicanos. Con marcadas diferencias entre los dos aspirantes, pero con cierta semejanza. Aunque más parecen un choque de contrarios, cuya meta es obtener popularidad.
Lo cierto es que por más que las empresas encuestadoras coloquen a la esposa del ex presidente Clinton por encima del candidato republicano, lo que se ve en el territorio anglosajón es lo contrario de lo que reflejan las encuestadoras. Pero habrá que esperar el resultado de las votaciones en los cerca de 500 distritos donde los norteamericanos emitirán su voto.
En la etapa postelectoral de los 13 estados mexicanos donde se celebraron elección locales este año, los gobernadores del PAN y PRI buscan la manera de procesar a los integrantes de las administraciones inmediatas.
En Veracruz se suspendió la entrega recepción, porque el gobierno saliente se niega a asumir las deudas heredadas por el ex gobernador prófugo Javier Duarte. En el estado de Chihuahua el gobernador Duarte lanzó la primera advertencia de que encarcelará a su antecesor. En Tamaulipas no hay informes de esa naturaleza.
Pero no hay que descartar eventuales procesos en contra de los ex funcionarios gubernamentales. Las irregularidades reveladas por el gobierno de “Los vientos de cambio”, son apenas un indicio de lo que pudiera surgir una vez que las autoridades hayan concluido las auditorias al sistema financiero, como pasivos, deuda a corto y largo plazo y déficit fiscal.
Lo que se ha visto en el primer mes de los vientos de cambio es que los gobernantes azules se han mostrado “temerarios” en sus afirmaciones, pero poco o nada contundentes en los resultados de sus afirmaciones. Pareciera que serán la mejor tapadera del propio ex gobernador que el PRI que se fue.
En tanto que la dinámica del alcalde victorense Oscar Almaraz Smer no la traen otros ediles en los 42 municipios restantes de Tamaulipas. Su objetivo es resolver a corto plazo las demandas más sentidas de la población, entre las que destacan la recolección de basura, la rehabilitación de las luminarias. Pero lo más importante es que el edil está presente en la comunidad de una manera dinámica y sustancial.
El edil ha sorprendido a propios y extraños porque amanece muy temprano en las comunidades y anochece tarde en poblados y fraccionamientos, donde los ciudadanos tienen demandas incumplidas. Ojala que aguante el mismo caso en los 17 meses que restan de su administración, pues será el primer edil con un periodo de un año ocho meses, como lo establece el nuevo código municipal electoral.
Lo cierto es que Almaraz a pesar del tufo “geñista” que lo acompaña en su gestión, ha dado muestras de su capacidad de gestión y por lo mismo se esperan obras de infraestructura relevantes para la capital del estado. Sobre todo porque buscará la reelección al concluir su periodo actual.






