Belo Horizonte.- Brasil vuelve al estadio Mineirao, escenario donde sufrió la peor derrota de su historia, con la intención de conseguir una victoria ante una Argentina obligada a enderezar el rumbo en la clasificación de la eliminatoria rumbo al Mundial de Rusia 2018.
Los brasileños llegan con optimismo después de encadenar cuatro triunfos ante Venezuela, Bolivia, Colombia y Ecuador, lo que les ha permitido subir en la clasificación, con 21 puntos, a lo más alto de la tabla para Rusia 2018.
La racha positiva coincide con la llegada al banquillo del técnico Adenor Leonardo Bacchi Tite, quien para este encuentro sí podrá contar con Marcelo, quien se perdió la última convocatoria por lesión, y Neymar, quien no enfrentó a Venezuela por estar suspendido.
Toda la artillería disponible para un escenario maldito, pues esta nueva edición del Superclásico de América se celebrará en el Mineirao,
donde Brasil no juega desde la trágica derrota que sufrió como anfitrión ante Alemania por 1-7 en la semifinal del Mundial de 2014.
Para evitar otro vergonzoso fracaso, el seleccionador brasileño ha puesto énfasis durante los entrenamientos en apuntalar bien el flanco izquierdo, eminentemente ofensivo con la presencia de Marcelo y Neymar, y que podría dejar una autopista libre para el astro Lionel Messi.
La presión estará sobre el 10 de una Argentina en horas bajas y necesitada de puntos, ya que en estos momentos estaría fuera del Mundial de Rusia 2018 al ocupar la sexta posición con 16 puntos, después de tres partidos sin conocer la victoria.
El combinado entrenado por Edgardo Bauza perdió en casa ante Paraguay (0-1) y empató a domicilio contra Perú y Venezuela por idéntico resultado (2-2).
El clásico sudamericano enfrentará a dos escuadras con un tridente ofensivo no siempre comprometido en las labores defensivas, lo que puede hacer un encuentro atractivo para los espectadores y cardiaco para los técnicos.






