En Victoria, la alcaldesa de Reynosa Maki Ortíz, aclaró lo que escribió en redes sociales durante la intensa lluvia del pasado martes ocho de noviembre.
“Lo que yo pedí, fue una valoración, fue claramente la palabra que yo escribí”.
Y lo que parecía un enfrentamiento político con el ejecutivo estatal, su cabildo y la fracción del PAN en el Congreso, Maki actúo como aquel personal de Héctor Suárez “¡No hay!”, “¡No hay!”.
Aquí pintó un escenario maravilloso, una relación espectacular, de mucho cariño y coincidencias.
Es más, a los reporteros les dijo que no se sentía agredida políticamente por nadie, pero no dejó ir la oportunidad de la vanidad política.
“Yo no tengo ninguna diferencia con nadie, yo trabajo todos los días con una aceptación muy grande de la ciudadanía”, ¡órale mi Chuma!.
Lo mejor, la amnesia de Maki sí llamó la atención. ¿Y sobre el punto de acuerdo en el Congreso que presentó el PAN en su contra?
¿Cuál punto de acuerdo? ¿Cuál exhorto? ¿Cuál Congreso?.
Por cierto que, cómo andará la ‘operación política’ en el Congreso del Estado que ya está dada la ‘recomendación (ahora se le llama de una manera más fina a la línea) para que lleguen asesores y cabilderos al Poder Legislativo en Tamaulipas.
Es algo así como decir, Don Carlos, usted no puede hacer todo.
Los mal pensados ahora dicen que gente como Elpidio Tovar de la Cruz, Mario Sosa Pohl y Rafael Rodríguez Segura, ex líderes del PRD, le andan rindiendo cuentas de su trabajo mediático a alguien de la Secretaria General.
Dicen que tienen la indicación de formar un frente para dar paso a la renovación forzada de la dirigencia estatal del PRD.
Al menos Sosa no se midió, porque que estaba desesperado que los medios electrónicos e impresos publicaran la información y enviarla a una fuente de la Secretaria General, ¿cuál sería el objetivo de tanta prisa?
Si Arturo Soto, el flamante Subsecretario de Ingresos no se raja, hoy dará detalles sobre el presupuesto de egresos de la federación.






