Ciudad de México.- Por muy dulce que sea su promesa, las consecuencias de exceder el consumo de edulcorantes y sustitutos del azúcar bajos en calorías podrían tener repercusiones graves en la salud.
En México se utilizan 19 edulcorantes y sustitutos de azúcar bajos en calorías, establecidos en 2012 por la Ssa, y que fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación.
Sin embargo, no significa que no produzcan calorías u efectos que detonen en obesidad y efectos laxantes.
Estos sustitutos se encuentran en la cerveza, mostaza, aderezos, pastillas refrescantes, goma de mascar, pasteles, dulces a base de leche, gelatinas, productos de cacao o chocolate, bebidas alcohólicas, cereales, ates, jaleas, avenas, pan, jugos, refrescos y salsas, entre otros.
Sacarina, sucralosa y aspartamo son edulcorantes más frecuentes en los productos industrializados y, aunque son autorizados por la agencia de EU Food and Drug Administration (FDA por sus siglas en inglés), expertos alertan que su ingesta descontrolada puede ser nociva para la salud y generar obesidad, lo que podría desencadenar diabetes.
De acuerdo con la nutrióloga Diana Lucía Santos Álvarez, especialista del Centro de Orientación Alimentaria (COA), las personas consumen diariamente una gran variedad de dulces, panadería, gelatinas, cereales con estos aditivos, sin tomar en cuenta la información nutrimental.
“El problema con el uso en la industria alimentaria en estos productos es el abuso; muchas personas creen que por ser light o por no contener azúcar se puede abusar; eso es totalmente erróneo. Estos productos sólo son de consumo mínimo, no son recomendables para diabéticos. Al ser consumidos con frecuencia, las personas piensan que están libres de azúcar, que no las van a hacer engordar, pero aun así esos productos aportan calorías”.
Santos consideró que “el cerebro vive engañado” con el consumo de estos aditivos, debido a que no generan saciedad y las papilas gustativas se acostumbran al sabor dulce.
La maestra en nutrición Fiorella Espinoza, coordinadora de Salud alimentaria del Poder del Consumidor, citó el Modelo de Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de Salud (OPS), publicado este año en Washington, el cual establece que el uso de estos aditivos favorece en los niños la adicción a sabores dulces.
“Además de los nutrientes críticos, “otros edulcorantes” fueron incluidos en el modelo. La justificación de su inclusión es que el consumo habitual de alimentos de sabor dulce, con o sin azúcar, promueve la ingesta de alimentos y bebidas dulces, incluso los que contienen azúcar. Esta observación es importante en los niños, porque el consumo a una edad temprana define los hábitos de consumo de toda la vida”.






