Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El obispo de la Diócesis de Victoria negó rotundamente la participación del párroco Ambrosio Ledezma Urazanda en una manifestación por el derecho a la población civil de portar armas de fuego para mantener a raya la delincuencia.
Rechaza además que el párroco de la iglesia haya participado en la marcha en apoyo a la reforma que propone Jorge Luis Preciado
En Hidalgo, Tamaulipas, más de dos mil 500 personas de diferentes organizaciones civiles participaron en una marcha que comenzó en la carretera Laredo-México y culminó frente a la alcaldía de ese municipio.
Dentro del contingente estaba el presbítero de la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, quien participó en el presidium una vez que llegaron al ayuntamiento.
“No, no creo que haya participado (el padre Ambrosio), no creo. Sinceramente no creo que haya participado”, negó reiteradamente. “Yo iba pasando, vi la marcha, pero no creo que él haya participado”.
Asimismo, aprovechó la oportunidad para repetir que hacer una legislación más flexible en torno a la compra y uso de armas de fuego sólo traerá más violencia y no será una solución para la ola de delincuencia que azota al estado.
Dicha propuesta, cabe recordar, fue hecha por el senador de Colima Jorge Luis Preciado, con respecto al Artículo Décimo Constitucional.
“En su momento, cuando salió la propuesta, les dije que definitivamente eso no es la solución, sería más violencia, sería volver al viejo oeste, donde todo mundo se mataba entre sí por cualquier motivo. Para acabar con la violencia en el país, no creo que sea la solución”, aseveró.
En la referida marcha participó gente de los municipios de Hidalgo, Villagrán, San Carlos, San Fernando, Padilla y Güémez, localidades que en los últimos seis años han sido de las más afectadas por actividades criminales.
De todas ellas, sin embargo, el único miembro del clero en acudir fue el padre Ambrosio Ledezma, quien presuntamente apoyó el reclamo popular de que “si el gobierno no defiende a la gente, que hablen las armas.”






