Miami.- Los aplausos acompañaron a un tranquilo Daniel Suárez a recibir el trofeo que lo acredita como monarca de la NASCAR Xfinity Series y este galardón, el más importante de su trayectoria en el mundo del deporte motor, que es una recompensa a muchos años de preparación y sacrificios.
El regiomontano de 24 años estuvo acompañado de su familia, su novia y el excoach de la NFL Joe Gibbs, dueño del equipo JGR con el que se apoderó del trono.
“El trabajo, el sacrifico de mucha gente, desde que tengo 10 años, desde que decidimos mudarnos a NASCAR, desde que tenía 17 años, está pagando en estos momentos”, dijo Suárez luego de recibir el trofeo, en el Hotel Loews, el cuál dedicó a su familia, a la que dejó hace unos años en busca de consumar su sueño de trascender en las series estadunidenses. “Fue un alto precio, pero lo valió. Mi familia me ha apoyado. Les quiero dar las gracias por todo su esfuerzo. Este es un campeonato que vale mucho para mí, para mi equipo”.
Para Suárez, quien dominó la última carrera de la temporada ganando la pole position y consiguiendo a la postre su tercera victoria de la temporada, el año 2016 fue un gran reto, en especial por el formato de eliminación en la ronda final, en la que cada carrera sus aspiraciones al campeonato podían terminar.
“Ha sido un campeonato nuevo, con mucha presión, ha sido uno de mucho trabajo, de muchas juntas, de muchos simulados, de mucha labor fuera de la pista, cosas que teníamos que hacer para estar listos, para poder ganar las carreras y el título”, expresó emocionado el piloto de 24 años. “No esperaba que llegara tan rápido. Lo soñé, pero no lo esperaba así, pero esto es el producto del trabajo y de mucho esfuerzo. Estoy muy satisfecho”.
Respecto al futuro, en el que el paso lógico sería competir en la serie Cup, la máxima división de NASCAR, todavía desconoce si ésto se dará en el corto plazo, en especial ante la falta de asientos en Joe Gibbs Racing en esta división, por lo que una tercera temporada en Xfinity Series, para defender su campeonato es una opción que
toma fuerza ahora que se ha convertido en el piloto más relevante del serial.
“Por ahora quiero festejar con mi equipo, que se lo merece. Todos trabajaron duro para tener esta recompensa. Ya veremos que sigue para nosotros en 2017. Creo que el trabajo duro en el presente arregla el futuro. Sé que el próximo año va a ser muy fuerte”, finalizó el mexicano quien en la conferencia recordó lo difícil que había sido para él hablar inglés y lo vital que ha sido aprenderlo rápidamente para adaptarse al mundo de NASCAR.






