La popularidad del presidente Enrique Peña Nieto sigue cayendo mucho y ya se nota que al gobierno federal le preocupa muchísimo esta situación.
Y es que no es posible que a la mitad a dos años de terminar su mandato haya un descontento generalizado por su forma de gobernar cuando se supone que uno de los mejores años de cada mandatario, es precisamente el cuarto.
¿Qué pasa con el equipo que le maneja su imagen? ¿Qué está pasando con la gente que le rodea y se encarga de que el mandatario esté bien posicionado?
Según analistas y politólogos, el presidente Peña Nieto está cada vez más solo y esto se ve reflejado no nada más en el ambiente de trabajo, sino en su entorno familiar.
Las imágenes de sus evidentes problemas conyugales son un ejemplo.
Ya se ha visto en eventos con cada vez menos personas. Incluso, hace no mucho inauguró un estadio en un evento sin gente, un estadio vacío.
Haciendo un comparativo con la aceptación ciudadana hacia los últimos tres presidentes justo en el cuarto año de su gobierno, nos muestra que Peña Nieto es el peor calificado.
Ernesto Zedillo en noviembre de 1998, tenía una aceptación del 71 por ciento.
Vicente Fox en noviembre de 2004, tenía una aceptación del 59 por ciento.
Felipe Calderón en noviembre de 2010, tenía una aceptación del 57 por ciento.
Enrique Peña Nieto en noviembre de 2016, tiene una aceptación del 24 por ciento.
Es muy bajo su nivel para ser el que se supone debe ser su mejor año en el poder, cuando se supone se ve reflejado su trabajo.
Desde luego que pesan mucho las crisis por las que ha tenido que pasar, tanto él a nivel personal, como las que ha enfrentado su administración: Caso Ayotzinapa, caso Tlataya, caso CNTE y la infinidad de problemas que se han creado y que además no han podido resolver. A eso agréguele los problemas de seguridad, aunado a la situación económica; la situación de Trump y los Estados Unidos; la caída del peso entre muchísimos más. Vaya que no le ha ido muy bien que digamos al mandatario mexicano.
Hay quien dice que su partido ya pagó las consecuencias en las pasadas elecciones cuando el nivel de popularidad de Peña Nieto fue todavía más bajo. Pero ahí también se dan otros factores: candidatos, operadores políticos territoriales, voto duro y sobre todo, el alto nivel de participación en las urnas el día de la jornada electoral.
Si Enrique Peña Nieto quiere terminar bien su administración, se debe poner a trabajar desde ahora para remediar todo este asunto, aunque me parece que ya es demasiado tarde.
Sólo con resultados de sus acciones habrá más aceptación.
Sólo con un trabajo inteligente e intenso de su imagen podrá mejorar.
Por lo pronto ya la gente le canta aquél clásico: “nadie me quiere, todos me odian, mejor me como un gusanito…”.
EN CORTO
UNO.- A propósito de Enrique Peña Nieto, ya no vino a Tamaulipas en todo el año y ésta, se convirtió ya en la entidad menos visitada por el mandatario mexicano.
DOS.- El 23 de diciembre que inicia el periodo vacacional, los actuales gobernantes estatales y municipales así como sus respectivos funcionarios tendrán 83 días de estar trabajando ¿y qué cree? Sí, adivinó: los angelitos se van 15 díotas de vacaciones. Han de estar muy cansados.
TRES.- La tenencia va a seguir en Tamaulipas nos guste o no. Así que los legisladores del PRI están perdiendo el tiempo con su campaña para eliminar ese impuesto. No estoy diciendo que esté de acuerdo en la tenencia, sólo que con sus “consensos” no van a lograr nada. La decisión ya está tomada.
PREGUNTAS
Día 61 ¿Y su “3 de 3”?
DIMES Y DIRETES
“Yo apoyo al PRI pero sólo en tiempos de elecciones y ese tiempo ya pasó; ahora hay que apoyar al Gobernador”: Blanca Valles Rodríguez, dirigente estatal del SUTSPET.
Políticos en la red: Gustavo Cárdenas Gutiérrez: “Lo prometido es deuda”. Lo puso en su Facebook hace unos días y sube un video en donde le están quitando la barba.
PUNTO FINAL.- “La recompensa de una buena acción es haberla hecho”: Séneca.
Twitter: @Mauri_Zapata





