Es un hecho que Rigoberto Guevara llego en un mal momento a la dirigencia de la sección 30 del Snte, con una administración gubernamental adversa y en contra de quien jugó en la contienda anterior, porque sus recomendados, que en la era priísta ocuparon cargos relevantes desde preescolar hasta secundarias técnicas y generales, no recibieron las dadivas navideñas, porque los viento de cambio acabaron con esos privilegios propios de los sindicatos corporativistas del tricolor.
De manera que la “engorda” magisterial de la sección 30, desocupo los puestos operativos y de relevancia por el manejo de horas, plazas y puestos de intendentes y veladores que fue en el último tramo del gobierno anterior uno de los negocios intensos de Rafael Méndez Salas ante los que Rigoberto Guevara sólo masajeo sus bigotes, ya que la nueva administración no les concedió ninguna posición hacia el interior de la secretaria de educación, donde el gremio sindical era peón y patrón.
Pero además de negar posiciones al gremio sindical como fue propio en los gobiernos priístas y como era de esperarse. Ya que el SNTE-Panal cerraron filas con el malogrado candidato Baltazar Hinojosa Ochoa. Lo mínimo que hace el gobierno de los cuernos es auditar y buscar como y de qué manera desviaron los recursos del sector educativo a la campaña de Hinojosa Ochoa.
Es uno de los motivos por los que Méndez Salas ex dirigente del Snte busco el cobijo de la curul federal, donde se refugió después de los resultados fallidos en la elección del 7 de junio, pues se frotaba las manos para ser secretario de educación, pero la historia fue otra.
Además de Méndez Salas también Rigoberto Guevara es investigado por el saqueo infame que hicieron en la secretaria de educación. Pero lo interesantes es que las indagatorias llegan hasta el doctor Diodoro Guerra Rodríguez y Arnoldo González Herrera secretario y subsecretario de administración en el gobierno anterior.
Pero lo cierto es que sin ninguna angustia podrán disfrutar del pavo navideño y el brindis del Año Nuevo, porque será hasta después de la primera quincena de enero, cuando estos y otros ex funcionarios serán llamados por la autoridad judicial, por los resultados derivados de las auditorias que la nueva gestión puso en marcha en los últimos tres meses del 2016.
Además de estos pendientes, tanto el ex secretario Diodoro como el subsecretario Arnoldo tendrá que responder a una nueva querella, que en su contra presentaron los integrantes del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México, Sitem, que preside en esta entidad la maestra Alma Delia Ortiz Arroyo.
Quien obtuvo un amparo para que la procuraduría tamaulipeca repusiera el procedimiento penal en contra de Diodoro Guerra y Arnoldo González por los delitos de abuso de confianza y peculado.
Esto debido a que durante el priato, ambos funcionarios ignoraron los reclamos de cientos de profesores agremiados a esa nueva organización sindical, pero en los albores de los vientos de cambio, el nuevo gremio además de obtener el amparo de la justicia estatal, también fue reconocido por el gobierno panista.
Y aún cuando Rigoberto Guevara presuma que hay una relación tersa con el gobierno panista, no goza de las canongías que le concedieron al Snte los gobiernos del priato. Y por lo mismo además de ser auditado “sin odios ni rencores”. No tiene cara para reclamar posiciones, ya que junto con Arnulfo Rodríguez Treviño le jugo las contras al gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.





