Ciudad de México.- Este lunes, el presidente Enrique Peña Nieto presentará en la residencia oficial de Los Pinos el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, con el cual se busca hacer frente a la crisis desatada a partir del incremento en el precio de las gasolinas.
Desde el primer día del año, al entrar en vigor los aumentos a los combustibles, en diferentes ciudades del país ha habido manifestaciones de protesta ante la medida. A la par de estas expresiones, la mayoría pacíficas, se han presentado saqueos y vandalismo contra varios comercios y almacenes. Asimismo, organizaciones empresariales y de transportistas, entre otras, han expresado su inconformidad.
El mensaje que el pasado jueves emitió el titular del Ejecutivo federal para explicar las razones de la decisión, transmitido en cadena nacional, no logró acallar las protestas. Peña Nieto dijo ese día que se trató de una ‘‘decisión difícil’’ pero necesaria, porque lo contrario habría significado seguir manteniendo los precios del combustible de manera artificial. Implicaría el desembolso de 200 mil millones de pesos al año, lo que a su vez se habría traducido en la cancelación de programas sociales, detener la operación del Instituto Mexicano del Seguro o del Seguro Popular, señaló.
Otro riesgo que se evitó, dijo el mandatario federal, fue el incremento de la deuda del país. Eso, aseguró, habría puesto en riesgo la estabilidad de la economía nacional.
El nuevo acuerdo se suma a los que desde 1987 se han establecido para hacer frente a situaciones de crisis económicas en México.
El primero, durante el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, se denominó Pacto de Solidaridad Económica y tenía la meta de abatir la inflación y contener las protestas de organizaciones sindicales que exigían aumentos salariales. Entre otras metas, el acuerdo incluyó el compromiso de los diferentes sectores para evitar incrementos de precios en bienes y servicios.






