Ciudad de México.- Joaquín El Chapo Guzmán se declaró ayer no culpable de una serie de cargos que se le imputan en Estados Unidos por liderar a la organización de tráfico de drogas más grande del mundo, durante una carrera criminal de décadas.
El capo enfrenta 17 nuevos cargos ante la justicia estadunidense. La Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York abrió un proceso en su contra desde mayo de 2016 por los delitos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y por encabezar las operaciones del Cártel del Pacífico, informó ayer el Departamento de Justicia de ese país.
El gobierno mexicano, a través de la Cancillería, dio su consentimiento para que se le imputaran estos delitos, que son adicionales por los cuales se acordó en su extradición el 20 de mayo pasado.
“Entre enero de 1989 y diciembre de 2014, Guzmán Loera dirigió una organización criminal vigente, responsable de importar y distribuir hacia Estados Unidos cantidades masivas de narcóticos ilegales y de conspirar para asesinar personas que representaban una amenaza a la organización de narcóticos de Guzmán Loera”, señaló el Departamento de Justicia.
Guzmán Loera también enfrenta cargos de uso de armas de fuego en relación con el tráfico de drogas y lavado de dinero relativos al contrabando en grandes cantidades desde Estados Unidos a México, de más de 14 mil millones de dólares en efectivo procedente de la venta de narcóticos a lo largo de Estados Unidos y Canadá.
Se apunta que cerca de 200 mil kilogramos de cocaína ligados al Cártel del Pacífico fueron decomisados durante la investigación.
“Guzmán Loera es acusado de utilizar la violencia, incluida la tortura y el asesinato, para mantener un agarre de mano de hierro en el tráfico de drogas a través de la frontera de Estados Unidos-México que invadió nuestra comunidad y otros en todo el país”, retoma el comunicado de declaraciones del fiscal federal Robert Capers.
Los cargos serán procesados conjuntamente por las Fiscalías de los Estados Unidos en Brooklyn y Miami y la Sección de Estupefacientes y Drogas Peligrosas de la División Criminal. El caso fue asignado al juez federal de distrito Brian M. Cogan.






